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> CRONICAS DE LA ASCENSION AL PICO, 1ª como empezó
rosen
mensaje Sep 12 2010, 12:02 PM
Publicado: #31


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CITA(Jose Eduardo Padilla @ Oct 7 2004, 09:28 PM) *
Pues creeme que casi me olvidé de esa anécdota, pero en el último momento la recordé gracias a que el dia antes de editar la crónica, comí en casa de mi madre y me lo recordó.
Un abrazo.

(COSAS DE LA INFORMATICA-COMENTARIO POR DUPLICADO-COMO LAS POLIZAS DE LA ADMINISTRACION)
M´BOLO.

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CUCÚ !! ... tongue.gif

A ver Josedu ... cuando lanzas un post y no te gusta como te ha quedado o quieres modificarlo ..... EDITAS -----> corriges --> RELANZAS (modificar comentario). SÓLO PARA MIEMBR@S REGISTRAD@S smile.gif


DND biggrin.gif biggrin.gif biggrin.gif

PD/ Conste que esto de entrar a un post "ajeno" lo hago porque el josedu es como mi hermano y no se va a molestar y tb porqué he pensado que si se lo digo justo donde le ha pasado, le resultará más fácil entender lo que le cuento ....... y como no ... valga ya para todo el mundo. No obstante .... alguien me "regañará" .. que lo sé yo .... unsure.gif

KSS


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Invitado_Invitado RASHOMON_*
mensaje Sep 12 2010, 09:25 PM
Publicado: #32





Invitado






CITA(Jose Eduardo Padilla @ Oct 23 2004, 12:59 PM) *
23 de Octubre de 2.004

CRÓNICAS DE LA ASCENSIÓN AL PICO
4ª Luces y sombras

Dejo para esta última parte, el relato de los hechos concernientes al fatal accidente de Rosique y el cabo Reina porque creo que por méritos propios se lo merece.

El accidente, no recuerdo la fecha exacta en que ocurrió.
Debió de ser con anterioridad a ese día 6 de Marzo de 1966, de culminación de la cima del Pico que os comentaba en crónicas anteriores, nadie de mi entorno recuerda la fecha exacta y como esto es un foro abierto, si alguien conoce el dato o cualquier otro, podría aportarlo para completar nuestros archivos colectivos de memoria.
En cualquier caso, parece que Febrero de ese año es a groso modo la fecha correcta.

En general he procurado no mencionar ningún dato o hecho del que no esté absolutamente seguro, por lo tanto insisto, tiremos de nuestra memoria y enriqueceremos nuestros recuerdos comunes, porque son excepcionales.

Como anécdota previa os diré que mi padre tenía un oído excepcional, nos contaba que en muchas ocasiones en las que el día estaba despejado, él “oía” perfectamente despegar al T-6 “desde el aeropuerto viejo de Sta. Isabel”, estando la expedición ya en la cima del Pico y de esa forma sabia con bastante aproximación el tiempo que tardaría en aparecer su esperada y familiar silueta recortándose en el cielo, era su contacto con la civilización, una bocanada de aire fresco y un recordatorio de que “no estaban solos”, nada más y nada menos.

Ese triste día el T-6 acababa de evolucionar y llevaba ya algún tiempo en contacto visual con el personal de la expedición, no se si ya habría soltado su envío o no, pero todo transcurría con normalidad.
Después de dar unas pasadas rutinarias, desapareció como en otras ocasiones, virando en circulo tras la falda del Pico como maniobra habitual para volver a aparecer por la ladera opuesta o para definitivamente regresar.

Lo que mi padre nos contó es que él percibió muy claramente dos cosas a los pocos instantes de desaparecer el caza de su campo de visión:

La primera una parada “súbita y repentina” del ruido del motor.

Inmediatamente después un ruido sordo inequívocamente de un impacto.

Imaginaros que en unas fracciones de segundo la situación pasó de ser agradable, rutinaria y normal, al desconcierto, el caos, la angustia y la incredulidad.

Inmediatamente de suceder esto, comenzó una actividad frenética porque todos se temían lo peor, pero por otra parte no acababan de darle crédito a la situación y reaccionar, la angustia y la incertidumbre se apoderó de la situación durante breves momentos que se les hicieron interminables.

Tener en cuenta que en el silencio del Pico, se oye con mucha claridad cualquier ruido o sonido, pero las distancias que la mente asocia son engañosas y el ruido puede proceder de mucho más lejos de lo estimado en un principio, con lo cual la incertidumbre de a donde dirigirse, se sumaba al estado general de ánimo y al desconcierto.

No tenían apenas ninguna duda “racional” de que el avión había sufrido un accidente pero no tenían idea de la gravedad del mismo ni de la dirección exacta a la que dirigirse en su busca, ya que el impacto se oyó fuera del campo de visión y a una distancia indeterminada, se pusieron en marcha de inmediato las pocas personas que en ese momento estaban allí y en la dirección aproximada que llevaba el avión en los últimos segundos que pudieron verle, ese era el único dato de la trayectoria que tenían.

La angustia era insoportable porque el tiempo estaba en su contra y la mente en momentos así no razona con claridad, suponían lo peor pero eran conscientes de que en caso de admitir una intima esperanza de encontrarlos con vida, la habilidad y la suerte de no errar en la elección del itinerario a seguir era vital para ganar la partida al tiempo, podía ser la diferencia entre la vida o la muerte de los accidentados.
Se envió un emisario al campamento base más cercano para que subieran todas las personas posibles a ayudar.

Mi padre mientras se ponían en marcha y durante todo el camino, contactó con Sta. Isabel por radio y les informó de lo ocurrido y del inicio de la búsqueda, pidiendo también que se organizara una expedición urgente de rescate.

El aeropuerto confirmó que el caza no había regresado (siempre quedaba un resquicio inconsciente de esperanza, un clavo ardiendo al que asirse, en definitiva una idea ilusa y maravillosa de que lo que oyeron fuera una pesadilla, un mal sueño que podía desvanecerse.)
Confirmado lo peor, la búsqueda que ya había comenzado hacia tiempo continuó
su curso a duras penas y con la adrenalina a flor de piel.

Tener en cuenta que los miembros de la expedición no tenían medios materiales de ayuda para una situación de esta envergadura, ni herramientas, apenas comida y ningún material sanitario de primeros auxilios (camillas, sangre, vendas, torniquetes etc..............................................ósea...........................
............................................................. ¡ NADA ¡).
No olvidéis que precisamente la mínima ayuda de supervivencia les era suministrada regularmente por el avión, básicamente agua, víveres, pastillas potabilizadoras , lo imprescindible, todo lo demás era superfluo.

Partieron realmente a ciegas a la búsqueda de un avión de caza minúsculo que podría haber caído en un radio de varios kilómetros a la redonda, en una dirección solamente aproximada y en medio de un tupido bosque.
Para los que conozcáis el bosque del Pico o Moka por ejemplo, imaginaros la situación.
No percibían indicios de incendio y el avión podía estar total o parcialmente oculto por el bosque, con toda seguridad.

Os puedo decir que tardaron varias horas en localizar el aparato y a todo esto, en ese tiempo estuvieron en contacto permanente por radio con Sta. Isabel.

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.................................................................................
.....
(Mi padre además del estado de animo que os podéis imaginar, días antes había hablado con su hermano Manolo Padilla y suponía tal y como habían acordado, que era el acompañante de Rosique en ese vuelo.
Os diré que mi tío Manolo que entonces estaba soltero, no era precisamente un ejemplo de puntualidad y llegó al aeropuerto viejo a subirse en el T-6, cuando este estaba rodando por la pista, pero mi padre no sabia eso en esos momentos.)
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.......


Cuando después de varias horas localizaron el T-6, mi padre, Ramón Izquierdo y Sauras, ya estaban exhaustos por el esfuerzo físico y por la adrenalina segregada, imaginaros la experiencia y la angustia durante la caminata a ciegas.
Creo que llevaban consigo a no más de dos acompañantes nigerianos y por toda herramienta, algunos machetes y una o dos hachas pequeñas de mano,............... ¡ no había más !.

El espectáculo que encontraron, les dejó la sangre y el alma helados.

El Caza estaba literalmente con todo el morro empotrado en el suelo y en la maraña de maleza, la totalidad del motor estaba prácticamente oculto, quizá por eso no se incendió o tal vez iba justo de combustible.
Los tripulantes, como en lo más profundo de su alma presentían sin exteriorizarlo, estaban muertos.

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.................................................................................
......
Mucho después cuando mi padre lo contaba, no podía comprender como con unos machetes y un hacha pequeña, pudieron romper el fuselaje y la carlinga del avión hasta hacer un boquete lo suficientemente grande como para sacar los cuerpos, no recuerdan como fue posible pero lo hicieron.
Al cabo del tiempo, cuando se pudo subir a la cima del pico con vehículos, hubo una comisión de investigación militar que subió a reconocer el T-6 para tratar de esclarecer las causas del accidente y le comentaron a mi padre que el T-6 era un avión de guerra, pequeño, potente, pesado y muy sólido, que no se explicaban como con esos medios pudieron abrir un hueco en el fuselaje como para sacar dos personas.
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.................................................................................
.......

Mi padre comunicó a Sta. Isabel la situación, informando de todos los detalles y solicitando lo más rápidamente posible una expedición de socorro.
Todo lo más que pudieron hacer a la espera de ayuda, fue proteger los cadáveres con los paracaídas de color naranja que formaban parte del equipo del avión, supongo que llorar y supongo que tal vez y cada cual su aire, rezar.

Acerca de esos momentos que imagino terribles y en los que cada instante se siente como horas, no puedo daros muchos detalles porque mi padre cada vez que lo ha recordado o he presenciado como se lo relataba a alguien se ha cuidado siempre muy mucho de huir de darlos, en parte porque era la personificación de la discreción y en parte porque algo en su garganta le traicionaba aunque se esforzase en disimularlo.

Se organizaron dos expediciones de ayuda, una primera, tengo la seguridad de que por la urgencia, angustia, precipitación, los nervios y la improvisación, fue un fracaso.
Salieron sin equipo adecuado, algunos iban con sandalias, llegando lógicamente con los pies ensangrentados, comidos por los mosquitos, hechos polvo y sin medios de ayuda, ni para ellos mismos ni para los demás, de forma que cuando llegaron arriba, tuvieron que ser literalmente auxiliados de urgencia por los que esperaban su auxilio.

Con muy poca diferencia de horas, salió otra expedición de socorro, esta vez si, bien preparada y equipada, baste decir que la organizó Jiménez Marhuenda, hombre experimentado y que la organizó perfectamente, tuvo que encargarse de prever la ayuda para los que estaban allí y para los que con buena intención pero poca experiencia, habían subido precipitadamente.

Mi padre llegó un momento en el que se quedó prácticamente afónico de tanto hablar por radio y subir el tono de voz para paliar la agonía de las baterías.
Los demás detalles creo que no tiene mayor importancia y en cualquier caso yo no los conozco, solo deciros que mi padre llegó en un estado tal a Sta. Isabel, tras descender con la comitiva que bajó los cuerpos, que por primera vez en su vida en todos los años de su estancia en Guinea que fueron muchos, tuvo que guardar cama varios días en un estado deplorable, básicamente anímico
Más tarde y durante muchos meses (yo llegué a Sta. Isabel ese mes de Junio y lo viví), dormía mal y se despertaba con pesadillas, sudores y temblores (y no, no tenía que ver nada con el paludismo, desgraciadamente).
Hablo en ese sentido del estado de mi padre porque lo conozco de primera mano pero estoy seguro y tengo referencias al respecto, de que lo mismo les ocurrió a Ramón Izquierdo y a Alfredo Sauras.

Y eso es todo lo que mi memoria puede relataros de este lamentable suceso que nunca debió ocurrir y que hace reflexionar sobre lo intrincado de los laberintos y las sin razones aparentes del destino y los seres humanos.

Esta es la peor parte, la parte sombría e inevitable de una aventura que como otras tantas quizá anónimas, pone de manifiesto el coraje y el amor a Guinea de todos los que vivimos en ella a lo largo de varias generaciones y sobre todo la generación de nuestros mayores que dejaron en ella su esfuerzo, tesón y en definitiva su vida entera, con cariño y sin esperar nada más que la recompensa de construir una Guinea aún mejor que la que encontraron a llegar, simplemente porque Guinea “se lo merecía” y era justo darle lo mejor de ellos mismos, a cambio de todo lo que Guinea les dio a ellos y a nosotros.

Sea este mi grano de arena en homenaje a “esa generación” de nuestros padres sin la cual, la Guinea que nosotros conocimos, no hubiera sido la misma.


................................................................................
.................................................................................
.....

POSDATA
Reflexiones:
Cada vez que he pensado en Rosique estos años y ya son muchos, siempre he tratado de imaginar su vida en Guinea.
Con un avión reluciente, potente, hermoso y veloz, sobrevolando los cielos del país que todos amamos pero que pocos como él pudieron contemplar desde sus cielos, admirar y tener una visión de él, absolutamente diferente del resto de nosotros.
Nosotros hemos disfrutado de sus bosques, sus mares, sus ciudades y sus ríos pero él además disfrutó de sus aires, sus vientos y sus nubes.
Libre como un pájaro sobrevolando Sta, Isabel, el mar, los bosques, la gran caldera y el pico a su total libertad y voluntad, solo me atrevo a vislumbrar tímidamente lo que sentiría, porque es algo inimaginable para mi y solo él podría contárnoslo.
A pesar de eso, me he atrevido muchas veces a tratar de imaginármelo con los ojos cerrados y tuvo que ser increíble.

También he reflexionado sobre su accidente y siempre llego a la misma conclusión.

Hacía a la perfección su trabajo, disfrutaba estoy seguro de ello y servía a su país profesional y emocionalmente, además de a sus amigos.
Utilizo conscientemente la palabra “servía”, en el sentido más ético de la misma es decir, siendo militar de profesión se adelantó a su tiempo utilizando su profesión como servicio a la sociedad sin necesidad de matar enemigos, si en cambio “construyendo” como profesional y como hombre, en el aspecto más positivo del concepto “servicio”.

Sean estas palabras mi homenaje a un hombre al que sin conocer nunca personalmente, le he llevado en mi cabeza todos estos años con un gran sentimiento de gratitud por lo que hizo por todos los miembros de la expedición, por nuestra Guinea y por mi padre especialmente y en particular.

Mis respetos a su familia y ................................................................................
.....gracias.
Mis respetos a la familia del cabo Reina y..............................................................gracias.

:ph34r: :ph34r: :ph34r:


AMIGO PADILLA:

Agradezco tu invitación a leer esto.

Puedo asegurarte que el accidente en el que murieron el Capitan Miguel Delgado Rosique y el Cabo José Reina Cabello, ocurrió el día 12 de Abril de 1966. Yo estaba en Santa Isabel y estuve en su velatorio. No pude ir a ningana expedición de rescate porque no me escogieron...

No sé tantos detalles de la organización de las expediciones como tú, aunque algunas cosas las recuerdo diferentes, pero en general estoy de acuerdo cpontigo y dado el tiempo transcurrido sé que la memoria juega malas pasadas, por lo menos a mí, y es mejor no polemizar. Yo seguiré contando las cosas como las recuerdo tal como prometí en alguna parte de este FORO y me agradaría que me corrigieran si me equivoco.
Yo subí unos quince días después del accidente desde Basilé hasta el pico por la carretera nueva con varios amigos, y ví el avión empotrado en el suelo, no ardió efectivamente, pero se apreciaba al acercarse al aparato que desde el accidente, hasta que yo subí, había subido más gente y se habían llevado muchos recuerdos, aparatos de medida, manómetros, etc.
Te invito a mi vez a que sigas leyendo mi historieta sobre este accidente porque voy a añadir algunas cosas que voy recordando.

GRACIAS UNA VEZ MÁS, EN MI TIENES UN AMIGO.
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Jose Eduardo Pad...
mensaje Sep 18 2010, 07:30 PM
Publicado: #33


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AMIGO PADILLA:

Agradezco tu invitación a leer esto.

CITA
Puedo asegurarte que el accidente en el que murieron el Capitan Miguel Delgado Rosique y el Cabo José Reina Cabello, ocurrió el día 12 de Abril de 1966. Yo estaba en Santa Isabel y estuve en su velatorio. No pude ir a ningana expedición de rescate porque no me escogieron...

No sé tantos detalles de la organización de las expediciones como tú, aunque algunas cosas las recuerdo diferentes, pero en general estoy de acuerdo cpontigo y dado el tiempo transcurrido sé que la memoria juega malas pasadas, por lo menos a mí, y es mejor no polemizar. Yo seguiré contando las cosas como las recuerdo tal como prometí en alguna parte de este FORO y me agradaría que me corrigieran si me equivoco.
Yo subí unos quince días después del accidente desde Basilé hasta el pico por la carretera nueva con varios amigos, y ví el avión empotrado en el suelo, no ardió efectivamente, pero se apreciaba al acercarse al aparato que desde el accidente, hasta que yo subí, había subido más gente y se habían llevado muchos recuerdos, aparatos de medida, manómetros, etc.
Te invito a mi vez a que sigas leyendo mi historieta sobre este accidente porque voy a añadir algunas cosas que voy recordando.

GRACIAS UNA VEZ MÁS, EN MI TIENES UN AMIGO.


Estimado Rashomon.
Cuando escribí estas crónicas, como mencionaba, desconocía la fecha exacta del accidente.
Interpreté que, puesto que la cima se coronó el 6 de marzo, debió ser antes. Pero fue un error de apreciación porque, una cosa es que la cima se coronara en esa fecha, y otra, que los trabajos terminasen. Muy al contrario, se prolongaron bastante y por tanto, Rosique siguió prestando su ayuda.
Por tanto tu fecha, seguro que es correcta.

Gracias a ti y no dudes de que en mi, también tienes un amigo.
Abrazos


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Es nuestra, está viva y es por Guinea
Abrazos
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fernando el afri...
mensaje Sep 20 2010, 07:25 PM
Publicado: #34


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Estimado José Eduardo :

Vista la discrepancia de fechas en el accidente con el avión T-6 ocurrido en el Pico de Santa Isabel, que le costó la vida a Miguel Delgado Rosique y al cabo Reina Cabello en acto de servicio, me he permitido leer la Revista La Guinea Española, de cuiya lectura podemos disfrutar en esta web, y en el mes de abril en noticias guineenses. da una escueta nota del accidente, dandop como fecha el ONCE DE ABRIL DE MIL NUEVECIENTOS SESENTA Y SEIS.

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Jose Eduardo Pad...
mensaje Oct 11 2010, 07:48 PM
Publicado: #35


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Efectivamente:

http://www.bioko.net/guineaespanola/1966/196605_01.pdf

Y teníamos la información, "en casa"


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Es nuestra, está viva y es por Guinea
Abrazos
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Moncho Núñez
mensaje Nov 2 2010, 08:24 PM
Publicado: #36


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Otra información sobre las ascensiones al Pico es la que se encuentra en La Guinea Española del 2 de junio de 1940 referente a la primera mujer que participo en una subida.
Fue Dña. María Esther Uría de Soraluce, que acompañaba a su marido D. José Luis Soraluce, Comandante de Estado Mayor y Ayudante Militar del Gobernador, que además era Ingeniero Geógrafo. El matrimonio llevaba a su perrito lulu llamado "Cuqui".
Les acompañaba el Ingeniero Agrónomo, Jefe del Servicio Agronómico, D. Jaime Nosti.
Hicieron cumbre el día 20 de mayo
.


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Asociación de Ayuda a Guinea:

Nuestra WEB: http://www.macoelanba.org/


Moncho
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