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| Pepin | Publicado el Hoy, 11:23 AM |
| Rockefeller y las siete hermanas John Rockefeller, pese a nacer en el seno de una familia humilde, fue uno de los hombres más ricos y poderosos del planeta E De su mano surgieron las compañías petrolíferas más importantes de la época LaOpinionCoruña.es RAMIRO REIG A CORUÑA El petróleo es la pesadilla de los países desarrollados. A pesar de las campañas para reducir el consumo y de la búsqueda de energías alternativas, la demanda se mantiene constante, incluso va en aumento con la entrada de nuevos países -como China- por las vías de la industrializacion. La oferta, en cambio, no sólo se va agotando, sino que, según los expertos, tiene fecha de caducidad, lo cual lleva a un creciente encarecimiento. Pero esto no siempre fue así. A lo largo de los siglos XIX y XX, el petróleo era un bien abundante y una fuente de riqueza. John D. Rockefeller, uno de los hombres más ricos de su época, amasó su fortuna gracias a él En los tiempos en los que Rockefeller se hizo fabulosamente rico y mandaban en el mundo las siete hermanas, el petróleo fluía de la fuente como el agua, amenazando con hundir los precios. Fue precisamente la percepción de este problema y los drásticos métodos que empleó para solucionarlo lo que le hicieron multimillonario. Para entender lo sucedido es conveniente recordar que el negocio del petróleo pasa por tres fases estrechamente interconectadas, pero que, en los comienzos, funcionaban por separado: la extracción, el refinado y el transporte o distribución. Los extractores o productores eran propietarios de tierra que, como los buscadores de oro, habían descubierto un tesoro bajo el suelo. Habían invertido toda su fortuna en la construcción de los pozos, y querían rentabilizarlos al máximo sacando petróleo sin parar, lo cual llevaba a una caída de los precios. Los refinadores, que actuaban de intermediarios con el mercado, podían regular el flujo poniéndose todos de acuerdo, pero el temor a los comportamientos oportunistas -es decir, a que algún espabilado se descolgara- lo impedía. Y a todo esto se añadía que la última fase, el transporte al punto de destino dependía de las compañías de ferrocarril con un fuerte poder de negociación para imponer las tarifas. La Standard de Rockefeller John D. Rockefeller nació en 1839 en el seno de una familia modesta. El padre, vendedor ambulante, tenía aficiones teatrales, le tiraba la vida bohemia de la farándula y con frecuencia abandonaba a la familia para acompañar a los cómicos de la legua. El contraste entre la irresponsabilidad del padre y la abnegación de la madre marcó el carácter de aquel niño que se convertiría en gran hombre. Era una persona huraña y poco comunicativa, tenía una naturaleza enfermiza (aunque vivió hasta los 92 años) y, fruto de la educación materna, estaba poseído por la pasión del trabajo y del ahorro. Durante toda su vida, incluso cuando ya era la persona más rica de los Estados Unidos, llevó en una pequeña libreta la cuenta detallada, hasta el último céntimo, de sus gastos personales. En fin, un tipo poco recomendable para animar una fiesta, pero normal, de gustos sencillos y vida sobria. Una persona estricta, podríamos decir estrecha, que, como en la historia de Hyde y Jeckill, se trasformaba al entrar en el mundo de los negocios, convirtiéndose en un ser ambicioso, implacable con los rivales y sin escrúpulos ante la ley. Los juicios sobre su actividad empresarial difieren diametralmente. Chandler considera la Standard Oil como el ejemplo perfecto de la corporación industrial moderna por haber sido la primera en integrar las actividades de extracción, producción y distribución. Ida Tarbell, que era hija de uno de los productores atropellados por Rockefeller, nos lo presenta como un monstruo depredador y brutal en su conocido libro The History of Standard Oil. En general, los historiadores reconocen que supo crear un imperio, pero que lo hizo utilizando métodos poco ortodoxos. En este sentido, es la antítesis de Henry Ford, quien, tal vez por ello, le profesaba una especial antipatía. El imperio de Ford se construyó sobre la competencia leal, el de Rockefeller, mediante turbios manejos. En 1863, poco antes de terminar la guerra de Secesión, John Rockefeller tenía 24 años y había conseguido ahorrar, en una empresa de transporte, una cantidad suficiente para invertirla en un nuevo negocio, el del petróleo. Con la ayuda de dos socios construyó una pequeña planta de refino, una más de las veinte o treinta que existían en Cleveland (Ohio), y se dispuso a observar. Se encontró con un mercado caótico en el que los stocks de una oferta excesiva alternaban con estrangulamientos y escaseces provocados por el agotamiento de los pozos, las deficiencias técnicas o la falta de financiación. Rockefeller se dio cuenta de que aquello no podía funcionar hasta que unos pocos refinadores, en lugar de competir entre sí, tuvieran la llave del grifo y pudieran abrirlo y cerrarlo según les conviniera. Para conseguirlo dispuso una estrategia de aniquilación implacable de los rivales que no se avenían a sus propósitos monopolizadores. Negoció con las compañías de ferrocarril para que le otorgaran la preferencia en el transporte y le rebajaran las tarifas a cambio de un flujo constante de mercancías. El castigo o sobreprecio en las tarifas ferroviarias impuesto al resto de refinadores era tan desproporcionado que uno a uno se fueron rindiendo y pasando a manos de la Standard. Llegó entonces el momento de asestar el golpe a los productores. Estos no podían prescindir de la Standard, ya que ahora era la única planta refinadora de la región de Cleveland, pero podían haberle plantado cara si hubieran actuado unidos, porque la Standard necesitaba su petróleo (como veremos más adelante en el caso de la OPEP). Rockefeller les atacó por separado con astucia y violencia. Ida Tarbell cuenta la entrevista que tuvo con su padre: "Vengo a ofrecerle integrarse en mi compañía. Si lo desea, será recompensado. Sino le arruinaré en seis meses". El que no aceptaba la invitación no solía durar ni los seis meses prometidos, porque no podía dar salida a su producción. Un grupo de productores intentó desafiarle construyendo un piper-line para enviar el petróleo en bruto al puerto de Nueva York, donde la compañía holandesa Royal-Dutch se encargaría de refinarlo y exportarlo. De haberlo conseguido, la Standard se hubiera visto cogida por la espalda. Pero Rockefeller recurrió a la extorsión y el soborno de jueces y gobernadores. El piper-line fue declarado ilegal sin ningún fundamento jurídico, y la propia Guardia Nacional fue la encargada de cortarlo. Lo más gracioso del caso es que además se lo apropió la Standard. Desde luego, tiene razón Chandler al afirmar que la Standard fue un modelo de integración corporativa, aunque no parece que sea un ejemplo de honestidad. Una vez hubo controlado las dos primeras regiones petrolíferas (Ohio y Pennsilvania), la Standard se lanzó a acaparar cuanto petróleo surgía en el resto del país, que fue mucho. No insistiremos en la forma de conseguirlo, pues no varió en nada: acorralar y hacer la vida imposible a los competidores hasta que se rendían, y sobornar a las autoridades para que toleraran sus prácticas ilegales. Por ejemplo, acusada de prácticas monopolistas, la Standard se hacía llamar en cada Estado de manera distinta (Standard de Nueva York, de Nueva Jersey, de California, etc.) y los jueces, convenientemente aleccionados y lubrificados, afirmaban que eran compañías distintas. En 1890, veinte años después de su creación, la Standard controlaba el 85% del petróleo del país y exportaba más de la mitad. Tan sólo un lugar se le resistió: Texas. Dos compañías, Gulf y Texaco, salieron indemnes del ataque. Gulf pertenecía a una riquísima e influyente familia de banqueros, los Mellon (uno de ellos fue secretario del Tesoro en dos legislaturas) que prefirieron perder dinero mientras sufrían el asedio antes que ceder. Texaco agrupó a los productores independientes. Ambas ocuparán un lugar entre las siete grandes. En 1899, al cumplir los cincuenta años, John D. Rockefeller decidió retirarse de la gestión directa de la Standard. Dividió su inmensa fortuna, valorada en 700 millones de dólares, asignando la mitad a una fundación filantrópica y cultural. Su único hijo varón, John Rockefeller Jr., aunque continuó como accionista y alto cargo de la Standard, se alejó cuanto pudo de los asuntos petrolíferos y se dedicó a administrar la Fundación benéfico cultural a la que se debe la creación de la Universidad de Chicago y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MOMA, uno de los mejores del mundo. La fortuna familiar se canalizó por múltiples inversiones, entre otras, la compra del Chase National Bank, más tarde Manhattan Chase. En 1911, después de un larguísimo pleito, la Standard fue obligada a dividirse en 34 compañías independientes. Las siete hermanas Tres de las 34 empresas, la Standard de Nueva Jersey (Exxon), la de Nueva York (Mobil) y la de California (Socal o Chevron) siguieron desempeñando un papel decisivo en el mundo del petróleo, cuando pasaron a formar parte de las siete hermanas. Los treinta primeros años del petróleo (1870-1900) fueron americanos o, mejor dicho, de la Standard Oil. En Europa no había yacimientos ni tampoco preocupaba demasiado la cuestión. La utilización del keroseno y de otros derivados del petróleo estaba muy extendida en los Estados Unidos para resolver los problemas de iluminación y calefacción de una población muy dispersa, mientras que en Europa, con una población más concentrada, se utilizaban preferentemente instalaciones y redes de gas. Algunos inversores avispados (la banca Rothschild) habían adquirido concesiones en unos pozos recién descubiertos en la región del Cáucaso, en previsión de lo que pudiera ocurrir, pero los mantenían sin explotar. La apatía dio paso a un moderado interés a principios de siglo, cuando se comprobó que el petróleo era el combustible ideal para un nuevo tipo de motores, los motores de explosión, a los que se auguraba un futuro prometedor. Un rico comerciante inglés, que poseía una flota de barcos para el comercio con el lejano oriente, adquirió las concesiones del Cáucaso y creó la compañía petrolífera Shell. Por el mismo tiempo, un grupo de comerciantes holandeses encontraron petróleo en una isla de Borneo, perteneciente a Holanda, y crearon la compañía Royal Dutch. Como es de suponer, a la Standard, que exportaba un 50% de su producción, no le sentó nada bien el nacimiento de estas compañías, que, a través del Canal de Suez, podían controlar el abastecimiento de Europa y Asia. La compañía americana lanzó un tremendo ataque, y, para defenderse, las dos europeas se unieron creando la Royal-Dutch Shell. Estos hechos ocurrieron cuando ya se mascaba en el aire el enfrentamiento entre Gran Bretaña y Alemania que posteriormente desembocaría en la Primera Guerra Mundial. El lord del Almirantazgo británico, Winston Churchill -que luego sería primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial-, intuyó que el petróleo podía ser un arma decisiva como combustible de los barcos, pero no se fiaba de la Royal-Dutch Shell por el peso que en ella tenían los holandeses. Para asegurar el abastecimiento de la marina se creó la Anglo-Persian Company (luego British Petroleum, BP), con un 50% de capital del Estado y teniendo como base los fabulosos yacimientos que se habían encontrado en Persia. Resumiendo el panorama: al comenzar la guerra del 14 se encontraban ya preparadas y en orden de combate las siete compañías que iban a protagonizar la historia del petróleo. Eran éstas: tres hijas de la Standard (Exxon, Mobil y Chevron), dos tejanas (Gulf y Texaco), una británica (Anglo-Persian, BP) y una anglo-holandesa (Royal-Dutch Shell). Un par de cuestiones atraerán nuestra atención: la formación de un cerrado oligopolio entre ellas y las implicaciones políticas del mismo. Las compañías norteamericanas disponían de pozos propios en su país, mientras que las europeas tenían que abastecerse de los pozos del extremo y Oriente Medio. Éste es un hecho importante a tener en cuenta. Cuando creciera la demanda y el petróleo americano no fuera suficiente, el control político de esas zonas sería de vital importancia. El pacto de Acnakarry La guerra del 14, en la que se utilizaron por primera vez vehículos blindados, submarinos y monoplanos alimentados con gasolina o diésel, supuso un incremento notable de la demanda. Al terminar, en 1918, las compañías se encontraron con un exceso de capacidad productiva que provocó una caída momentánea de los precios, pero la creciente difusión del uso del automóvil volvió a disparar la demanda. Como había ocurrido en los tiempos de Rockefeller, la lucha encarnizada entre las compañías, unida al caudal incesante de petróleo en bruto que salía de sus pozos, les llevaba a una competencia a la baja que amenazaba con destruirlas. A todo esto hay que añadir que algunos gobiernos europeos crearon compañías estatales de refino (ENP, luego Agip, en Italia; CPF, luego Total, en Francia; Campsa, luego Repsol, en España) que no disponían de pozos y buscaban ansiosamente quien les surtiera al precio más bajo posible. El escenario estaba preparado para que las compañías se enfrentaran por el control de las regiones petrolíferas. Una consecuencia de la guerra, de gran trascendencia para el futuro fue el hundimiento del imperio otomano, que se extendía por todo el medio Oriente, desde Egipto hasta Irak, y era el lugar de mayor riqueza petrolífera del mundo. El sultán turco, llevado de la tradicional enemistad con Rusia, se había puesto de parte de Alemania y en contra de Gran Bretaña. Durante el transcurso de la guerra, el Gobierno británico fomentó la rebelión de las tribus árabes contra el sultán, donde jugó un papel destacado el peliculero Lawrence de Arabia, que les prometió la independencia. Y cumplió su palabra al estilo británico, es decir, creando estados títeres y protectorados, y asegurándose el control de los recursos. Esto trajo como consecuencia que las compañías petrolíferas de la órbita británica, la Anglo Persian (BP) y la Shell, se encontraran con una formidable base para plantar cara a las compañías americanas. Pero el enfrentamiento no se produjo. Lo que había llevado a cabo Rockefeller en 1870, eliminar a los competidores arruinándolos, era demasiado arriesgado, por no decir imposible, en 1920 y a escala mundial. En lugar de esto, las siete grandes compañías se reunieron en 1927 en el castillo de Acnakarry (Escocia) y llegaron a unos acuerdos para regular el mercado en su propio y exclusivo beneficio: 1) Se repartieron la región del Oriente Medio, Irán para los británicos, Arabia Saudí para los americanos. 2) Se comprometieron a aumentar la producción conjuntamente y de forma proporcional a las disponibilidades de cada compañía. 3) Establecieron unos precios de referencia a respetar por todos. Estos acuerdos, que blindaban el cerrado oligopolio del petróleo, no siempre fueron cumplidos por los siete firmantes, pero se aplicaron de forma inflexible a los de fuera, cortando de raíz cualquier conato de desobediencia. Así, Campsa, que para su creación había expropiado los puestos de distribución de Shell en España, fue castigada a no recibir suministro de ninguno de los siete y tuvo que buscarlo en la Rusia comunista. Con gran pesar, por cierto, del ministro español Calvo Sotelo, creador de Campsa, y del presidente de la Shell, Dieterlee, ambos fervientes anticomunistas. Pero business is business. Dieterlee -al lado del cual Rockefeller era una hermana de la caridad- se tomó como una ofensa personal que el Gobierno de Primo de Rivera encontrara una salida al problema de abastecimiento, y maniobró en las bolsas internacionales para hundir la peseta. Como Primo de Rivera presumía de haber conseguido la paridad oro de la peseta, los ataques a la baja, provocados por los agentes secretos de Dieterlee, debilitaron enormemente su posición política. Más grave que el desplante español fue la rebelión mejicana, ya que, en este caso, no se trataba de quedarse con unas cuantas gasolineras, sino de la expropiacion por parte del Gobierno de todos los pozos propiedad de la Standard. El presidente Cárdenas, movido sobre todo por los abusos que sufrían los trabajadores, decidió nacionalizar la producción creando la Petrolera Mexicana, Pemex. Su intención era negociar con otras compañías unas condiciones más favorables de venta del crudo, pero las siete grandes se unieron declarándole el boicot. Como Pemex no tenía plantas de refinado ni una posición en el mercado, tuvo que vender a pequeños compradores -España entre ellos-, que no podían absorber toda su producción. Cuando ya estaba arruinada, las compañías americanas entraron como socios. Había quedado suficientemente claro que las siete hermanas no permitían bromas con su autoridad. Pero aún tenían que demostrar que estaban dispuestas a todo. En 1951, una revolución dirigida por el general Mossadecq destronó al sha de Persia y nacionalizó los pozos de la Anglo Persian (BP). La respuesta fue inmediata y contundente. La CIA preparó el terreno sobornando a unos cuantos militares y, cuando estos se alzaron contra Mossadecq, el Ejército británico intervino en su apoyo. El sha fue depuesto en el trono, y los antiguos dueños en los sillones de la Anglo-Persian. El asunto más tenebroso en el que presuntamente se vieron implicadas las siete hermanas fue el célebre caso Mattei. Como antes se ha indicado, algunos países que habían llegado tarde al reparto del botín crearon compañías petrolíferas nacionales. Al carecer de pozos propios debían plegarse a las exigencias de las siete grandes. En España, el INI tuvo que pactar con la Shell el suministro de petróleo bruto para la refinería de Escombreras. En Italia, el presidente del ENI, Enrico Mattei, una persona singular, idealista y audaz, estaba empeñado en conseguir la independencia energética de Italia. El descubrimiento de unos ricos yacimientos de gas metano en el Valle del Po dio fuerza a la compañía, y Mattei, rompiendo el cerco de las siete hermanas, se lanzó a negociar directamente con países del norte de África donde las prospecciones auguraban bolsas importantes de gas y petróleo. Les ofrecía acuerdos al 50%, cuando las grandes compañías estaban pagando el 10% a los países del Oriente medio, y no ocultaba la vertiente política de sus planes. La suficiencia energética permitiría a Italia liberarse de la asfixiante tutela política de los Estados Unidos, y a los países que luchaban por la independencia les daría respaldo económico. Ni las siete hermanas ni el Departamento de Estado americano podían consentir que un buen señor rompiera las reglas del juego. El hecho es que, cuando Mattei volaba hacia Libia para firmar un acuerdo, el avión estalló en el aire. Como dicen los detectives, ¿qui prodest? ¿a quién le venía bien la muerte de Mattei? La rebelión de la OPEP Los años 60 fueron un tiempo de consumo de petróleo a manos llenas. Coches de gran cilindrada, autopistas, gasolineras por todas partes y combustible barato demandado insaciablemente y consumido hasta el despilfarro. Fue una época dorada para las compañías en la que obtuvieron ganancias fabulosas. Pero los años 60 fueron también los de la descolonización, la independencia de Argelia, la formación de los estados africanos, la aparición de grandes líderes en los países del Tercer Mundo (Nasser, el Che, Lumumba...), la toma de conciencia antiimperialista... Estos hechos, decisivos para la historia contemporánea, tuvieron una importante repercusión en el mundo del petróleo. Para algunos países, liberados de la tutela política, la presencia de las compañías petrolíferas aparecía como un signo ignominioso de su dependencia económica. Las concesiones habían sido adquiridas en otros tiempos a un precio irrisorio que contrastaba insultantemente con los fastuosos beneficios que las empresas obtenían. De aquí que la primera reivindicación de los países propietarios de pozos fuera participar en los beneficios. Las compañías, que nadaban en la abundancia, cedieron a sus modestas peticiones y acordaron la cesión de un 20% de los beneficios obtenidos de los pozos. A principios de los 70, las tensiones entre las compañías y los países productores, que se habían unido en una asociación, la OPEP, subieron de tono. La OPEP reclamó una participación en los beneficios del 50%, amenazando con reducir la producción si no se le concedía. Las compañías no hicieron el menor caso, pensando que las amenazas eran una bravata y que, llegado el caso, bastaba que algún país se descolgara para echarlo todo a rodar. Sorprendentemente, la unidad se reforzó debido a una provocación política. La agresión de Israel a Egipto indignó tanto a los países árabes que decidieron realizar un boicot de venta de crudo al que, por primera vez, se unieron todos los países productores. El éxito de la operación demostró el poder de la OPEP y animó a sus integrantes a pasar a una acción más firme y ofensiva. A partir de 1973 y hasta 1980, con algunos altibajos, los países productores se mantuvieron unidos en la decisión de racionar la oferta de petróleo en bruto con vistas a encarecer los precios de venta. El precio del barril en bruto pasó de 5 dólares a 30. El mango de la sartén había cambiado de manos. Ahora eran los países suministradores, y no las compañías, las que tenían la llave del grifo. El agotamiento de los recursos Los países industrializados, después de pasar por una severa crisis, reaccionaron con políticas de ahorro energético (coches más pequeños y normativas restrictivas, entre otras) y la búsqueda de alternativas. A este hecho se unió el hallazgo de nuevos yacimientos petrolíferos -en el mar del Norte, Alaska, golfos de Guinea y Méjico- al margen de la disciplina de la OPEP, que tampoco era mucha, ya que algunos países comenzaron a descolgarse de los acuerdos y a producir por encima de lo marcado. A finales de los 80, el precio del barril había bajado a la mitad (15 dólares), y en la década de los 90 se estabilizó en torno a los 20 dólares. Parecía haberse alcanzado un equilibro entre consumidores y productores, pero era una apariencia falsa. La entrada de nuevos países por la vía de una industrialización acelerada ha multiplicado la demanda, precisamente en un momento en que se ha hecho evidente lo que ya se sabía, pero no se quería ver, que la oferta de petróleo es finita y está en trance de agotarse. Las restricciones en la oferta, que recientemente empujaron el precio del barril por encima de los 100 dólares (aunque en este momento ha vuelto a bajar prácticamente a la mitad), algo impensable hace unos años, pueden deberse a presiones especulativas, pero son inevitables. Las grandes compañías pugnan por asegurarse el aprovisionamiento y lanzan las campanas al vuelo cuando descubren nuevos yacimientos, pero el problema subsiste y es insoslayable. Ya no es cuestión de ver quién gana, sino de ponerse de acuerdo para administrar racionalmente los recursos, algo que no puede conseguirse sin cambiar la cultura del consumo ilimitado. http://www.laopinioncoruna.es/secciones/no...-siete-hermanas |
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| Francisco Alegre | Publicado el Ayer, 05:21 PM |
| PRISA obtiene un resultado de explotación de 420 millones entre enero y agosto El beneficio neto del grupo aumenta un 54% con respecto al mismo periodo de 2009 con 97 millones EL PAÍS Madrid ELPAIS.com Economía 07-09-2010 El grupo PRISA, editor de EL PAÍS, ha logrado un resultado de explotación (EBITDA, beneficios antes de impuestos, amortizaciones e intereses) de 420 millones en los ocho primeros meses del año y ha obtenido un beneficio neto de 97 millones, un 54% más con respecto al mismo periodo de 2009. El EBIT (resultado antes de impuestos e intereses) se ha situado en 285 millones de euros. Según ha informado PRISA en un comunicado, el grupo ha facturado 2.064 millones de euros frente a 2.182 millones obtenidos en el mismo período del ejercicio anterior. De no haber sido por el cambio en el modelo de explotación del fútbol, los ingresos habrían crecido un 0,4%. Por negocios, Audiovisual representa el 52,5% de los ingresos, Educación (21,8%), Prensa (12,7%) y Radio (12,2%). En los primeros ocho meses de 2010, un 25% de los ingresos ha procedido del área internacional. Por países, destaca la contribución de Brasil y Portugal (45% del total). En su conjunto el área internacional mantiene un ritmo de crecimiento importante, registrando un aumento de ingresos del 7,0%. División audiovisual El área Audiovisual ha facturado 1.083 millones de euros y obtiene un EBITDA de 191 millones, con un margen del 17,6%. Digital+ obtiene un EBITDA de 189 millones de euros y continúa mejorando sus tasas de cancelación. El mes de agosto es el quinto mes consecutivo que muestra una disminución de cancelaciones respecto al mismo periodo del año anterior. Durante este periodo se han cerrado acuerdos con Jazztel, Telecable y Orange para la distribución de contenidos y continúan las conversaciones para cerrar con el resto de operadores. La base de abonados de Digital + se sitúa a 31 de agosto de 2010 en 1.760.320 abonados. El ingreso medio por abonado (ARPU) se mantiene en 41,7 euros por abonado medio y mes. Canal+ liga ha alcanzado 800.000 abonados. Cuatro ha continuado con un comportamiento positivo durante los primeros ocho meses del ejercicio 2010, acabando el mes de agosto con una audiencia media del 7,2% en 24 horas y 7,5% en prime time, la franja horaria de mayor audiencia. También fortalece su posicionamiento en los perfiles más interesantes para los anunciantes, alcanzando un 9,4% y un 10,2% de audiencia en los targets comercial y core target, respectivamente. Cuatro acumula un EBITDA negativo a Agosto de 21 millones de euros como consecuencia fundamentalmente de la explotación del Mundial de Fútbol. TVI, la cadena de televisión en abierto de Media Capital, mantiene su liderazgo en Portugal, tanto en audiencia 24 horas como en prime time. Durante los primeros ocho meses de 2010, TVI ha registrado un 33,9% de audiencia media y un 39,2% en prime time. Mantiene el beneficio en todas sus áreas de negocio El negocio de Educación continúa mostrando su fortaleza. Santillana ha mejorado sus ingresos un 2,7% hasta los 450 millones de euros y su EBITDA alcanza los 149 millones de euros. Destaca el crecimiento en Brasil (+37%), Perú (+22%), México (+17%) y Colombia (+14%). La Radio ha aumentado su facturación un 7,6% hasta alcanzar los 253 millones de euros, con un incremento del 16,3% de su EBITDA y una mejora significativa de márgenes (23,3% versus 21,5%). La radio internacional ha facturado un 33,5% más y sus ingresos publicitarios han mejorado un 36.9%. El área de Prensa ha facturado 263 millones de euros incrementando su EBITDA un 4,3% con una mejora de márgenes (10,1% versus 9,4%). EL PAÍS ha facturado178 millones de euros, ha obtenido un EBITDA de 18 millones de euros (con un margen de EBITDA del 10%) y su beneficio neto ha alcanzado los 8 millones. EL PAÍS continúa siendo uno de los pocos periódicos de referencia en el mundo que obtiene beneficios, revalidando su liderazgo absoluto entre la prensa de pago en España y elevando la distancia sobre su más directo competidor. AS consigue ingresos de 57 millones de euros (+22,6%), un EBITDA de 9 millones (+55,8%), y aumenta los ingresos publicitarios un 73,3%. 45,95 millones de usuarios únicos En el área Digital, los ingresos publicitarios se incrementan un 38,1%. El grupo alcanza 45,95 millones de usuarios únicos mensuales de media (+24,4%). Destaca el crecimiento de As.com (+41,2%), ELPAIS.com (+10,5%), donde aproximadamente el 30% de los usuarios únicos son internacionales, Los40.com (+21,6%) y Cuatro.com (16,6%) y Media Capital (+14,8%). La publicidad del grupo crece un 9,1% hasta alcanzar los 608 millones de euros. Destacan los crecimientos en el negocio Audiovisual (+14,9%), en la Radio (+9,7%) y en la Prensa (+3,1%). Según añade la nota, los gastos por intereses de financiación disminuyen un 34,8%. Además, recuerda que con fecha 19 de Agosto de 2010, el grupo PRISA remitió a la Comisión del Mercado de Valores de EE UU (SEC por sus siglas en inglés) el formulario de registro F-4 con las últimas modificaciones introducidas en el acuerdo con Liberty Acquisition Holdings Corp. (LIBERTY). Su contenido está disponible en las páginas webs de la SEC y de PRISA . http://www.elpais.com/articulo/economia/PR...elpepueco_8/Tes Beneficios antes de impuestos, amortizaciones e intereses. Computando los meses de enero a agosto. Claro y si computan los ingresos unicamente todavia ganaran mas. A ver el beneficio que declaran en el Impuesto de Sociedades; ajustes extracontables incluidos. |
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| Pepin | Publicado el Ayer, 06:54 AM |
| "No me acuerdo si yo tenía ingresos, los temas económicos los lleva mi marido" JOSE A. HERNÁNDEZ Madrid EL PAÍS España 07-09-2010 Rosalía Iglesias Villar, esposa de Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, fue imputada en el caso Gürtel porque se descubrió una cuenta corriente a su nombre con un millón de euros pese a que carecía de ingresos. La investigación también encontró su nombre en una promoción residencial de Majadahonda financiada con fondos de sociedades que la trama Gürtel tenía en el extranjero. Tras su declaración, el juez le retiró la imputación. Lo que sigue es un amplio resumen del interrogatorio: Fiscal. ¿Qué ingresos tenía en 2002 y 2003? Rosalía Iglesias. Eh..., vamos a ver, yo ingresos en el año 2002, 2003, no me acuerdo si tenía algún ingreso porque todos los temas económicos relacionados con nuestro patrimonio, con nuestro..., vamos, nuestro..., todos los temas económicos los lleva mi marido y..., no sé si en el año 2002, 2003 yo tenía alguna fuente de ingresos, eh..., no, no lo sé. F. No... ¿tenía algún trabajo remunerado? R. I. No, vamos a ver, no..., yo tenía un taller de restauración y tengo un taller de restauración, pero bueno, es un tema..., somos varias socias, y bueno, pues funcionamos un poco a nivel de amistad, a nivel particular y no..., no como grandes empresarias, ni nada por el estilo, con lo cual no sé si tenía algún ingreso, estaba en función del trabajo que podía realizar en ese momento, mayor o menor, en función del número de muebles que podía restaurar. F. Las declaraciones tributarias que usted presentó por esos dos años en el Impuesto sobre la Renta, ¿las presentó conjuntamente con su esposo? R. I. Es que..., no lo sé, vamos a ver, las declaraciones como le he dicho antes, todos los temas económicos los lleva y los ha llevado siempre mi marido, en el que confío plenamente (...) yo no he hecho nunca ninguna declaración..., de renta, ni nada de eso, siempre esos temas los ha llevado él, me imagino que con..., vamos me imagino no, con el asesor (...) Yo los temas económicos nunca los he llevado, ni los llevo, ni los llevaré nunca..., mi marido posee los conocimientos adecuados para hacerlo y yo ni los tengo ni tengo ningún interés en hacer una declaración de la renta porque sé que lo puede hacer mucho mejor que yo. F. Usted lo que hacía era firmarlo entonces, cuando ya estaba terminada. R. I. Sí. F. ¿Usted recuerda en esos años haber manejado o haber sacado del banco, o haber hecho ingresos en cantidades importantes en efectivo? R. I. No. F. ¿Usted recuerda que compraran en el año 2002 unos inmuebles en Marbella? R. I. No me acuerdo del año, pero sí que tenemos una casa en Marbella, eh..., pues no sé si era el año 2002, no me acuerdo el año, pero estamos en el 2010, bueno, pues aproximadamente puede ser eso y nosotros llevábamos ya 10 años viviendo en otra casa que teníamos ahí en Marbella, en Golden Beach, que es la que vendemos, y esa casa además está a mi nombre. F. ¿Cómo pagaron esos inmuebles que compraron en Marbella? R. I. Pues la casa de Guadalmina la compramos pues con la venta de Golden Beach, de la otra casa, y luego con un dinero que..., eso sí que mi marido, en un momento determinado, porque era una cantidad importante y era, pues en fin, algo..., algo fuera de lo cotidiano, me explico con la venta de unas acciones de Endesa. F. ¿Usted conoce a Francisco Correa? R. I. Sí, claro que le conozco, le conozco porque es una persona que ha estado durante muchos años ligada al PP, con lo cual he coincidido, no sé si muchas, en varias ocasiones con él en cenas, con más gente, y en determinados eventos que él organizaba. F. ¿Cuándo le conoció? R. I. Ay, ni idea, no sé, hace muchísimos años. F. ¿Recuerda haber tenido participación en un proyecto inmobiliario en Majadahonda? R. I. Absolutamente ninguna, lo digo con esa rotundidad, porque como he visto en el periódico tantas cosas pues..., aunque yo, insisto, todos estos temas ni los he llevado, ni los voy a llevar, porque no me... no es un tema para..., en fin, a mí me gustan otro tipo de cosas, cuando he visto eso..., estoy tan sorprendida, pero como de tantas otras cosas, o sea, no, no tengo absolutamente ninguna participación en ese sitio, en Pozuelo o en Majadahonda. F. ¿Si ustedes hubieran hecho conjuntamente alguna participación apalabrada por su esposo, lo que sí podría ser, como ha manifestado en relación con las declaraciones tributarias y con el manejo de las cuentas bancarias, es que fuera un proyecto, una participación que hubiera hecho él y en el que se hubiera consignado su nombre? R. I. No lo sé, yo me imagino que no, porque si hay algo que hubiera estado a mi nombre me lo hubiera dicho, claro... F. Usted recuerda haber entregado una cantidad de... 150..., 20, equivalen..., el equivalente a 25 millones de pesetas, para participar en una, en algún tipo de..., promoción... R. I. Mire, yo no he tenido 25 millones de pesetas en mi mano nunca, se lo puedo garantizar, o sea, y le agradezco que me lo diga en pesetas, porque si no, no sé de qué cantidad estamos hablando, no, no he entregado jamás a nadie esa cantidad de dinero. F. Ni ha percibido beneficio alguno derivado de ninguna operación inmobiliaria... R. I. ¿Qué a mí alguien me haya dado dinero?, por supuesto que no. F. Usted directamente no. R. I. No, no, por supuesto. Asociación de Abogados Demócratas (Adade). En el informe de la policía, de la Agencia Tributaria, que obra en las actuaciones, página 14, se dice que tiene usted una cuenta en Caja Madrid, sucursal de Príncipe de Vergara, 32, ¿eso es cierto? R. I. Mire, según consejo de mis abogados no voy a responder a ninguna pregunta. Juez. ¿A ninguno de los restantes letrados tampoco? R. I. No, según el consejo de mis abogados, no señoría, no voy a contestar a ninguna. http://www.elpais.com/articulo/espana/acue...lpepinac_14/Tes |
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| Katharina Von Strauger | Publicado el Sep 2 2010, 09:29 AM |
Terror y economía LORETTA NAPOLEONI EL PAÍS Opinión - 2-09-2010 Estados Unidos acaba de solemnizar el regreso a casa de sus tropas de combate en Irak. Dejan atrás una democracia sin gobierno y una nación étnicamente dividida. Entretanto, en Afganistán el Ejército talibán continúa avanzando y Osama Bin Laden sigue huido. Washington y sus más fieles aliados no solo no han ganado la guerra contra el terror sino que además están en quiebra. Asolados por deudas insoportables y víctimas de la peor recesión existente desde 1929, esos países temen que las agencias de calificación rebajen la categoría de sus economías. ¿Existe una relación entre ambos hechos? Para contestar a eso tendremos que reconsiderar la idea de Osama Bin Laden, tomada por absurda, de que el 11-S infligiría una herida mortal a la economía de Estados Unidos. Aunque el ataque supuso un daño insignificante para Wall Street, la respuesta de la Administración Bush puso en marcha una cadena de acontecimientos negativos. La Patriot Act, introducida pocas semanas después de la destrucción de las Torres Gemelas, no consiguió frenar la financiación terrorista sino que provocó una masiva huida del dólar: por miedo a ser perseguidos, los inversores musulmanes repatriaron inversiones por un valor aproximado de un billón de dólares; para evitar la vigilancia de las autoridades monetarias norteamericanas, la banca internacional sugirió a sus clientes cambiar a inversiones en euros en lugar de en dólares; finalmente, las organizaciones criminales y terroristas trasladaron sus actividades de lavado de dinero de Estados Unidos a Europa. Ya desde diciembre de 2001 estos hechos provocaron un retroceso de la demanda de dólares, haciendo bajar así el valor del billete verde. En 1993, Dick Cheney había puesto claramente de manifiesto el deseo de los neocon de relanzar la hegemonía mundial estadounidense. Irónicamente, la guerra contra el terror representó esa oportunidad tan largamente codiciada. En consecuencia, era necesario un cambio de régimen en Irak para asegurarse una base amiga en el corazón de una región estratégicamente importante. Con el fin de recaudar fondos con los que financiar una aventura militar tan ambiciosa, la Administración Bush acudió al mercado internacional de capitales y en pocos años vendió bonos del Tesoro por valor de 4.000 millones de dólares. Para que la deuda de Estados Unidos fuera competitiva, la Reserva Federal redujo drásticamente los tipos de interés, que cayeron del 6% en vísperas del 11-S al 1,2% a comienzos del verano de 2003, cuando Washington creyó que había ganado la guerra en Irak. El presidente de laFed, Alan Greenspan, continuó con esta estrategia incluso cuando la economía mundial estaba creciendo demasiado deprisa y en realidad necesitaba establecer tipos más altos para prevenir la formación de burbujas financieras. Durante más de una década se ha empleado la bajada de los tipos de interés como instrumento para contrarrestar las crisis recurrentes de la globalización -como la del rublo y la crisis asiática- y la pequeña recesión desencadenada en el mundo occidental por el 11-S. Hoy sabemos que esa política en realidad no ha resuelto nunca los problemas subyacentes, sino que los ha ocultado hasta la crisis siguiente. Si la Casa Blanca y la Reserva Federal hubieran prestado atención a las señales de una economía global sobrecalentada -el boom del mercado inmobiliario y el creciente endeudamiento de los años noventa-, las cosas habrían sido diferentes y posiblemente el mundo habría evitado la grave crisis económica en la que se encuentra. La brusca caída de los tipos de interés norteamericanos y mundiales entre 2001 y 2003 creó las condiciones ideales para la extensión de la crisis de las hipotecas subprime y la titulización de malas deudas, génesis de la restricción crediticia. Esa política también precipitó la bancarrota de Islandia, un país que acumuló una deuda de 12 veces el volumen de su PIB, y la crisis de solvencia de Grecia. En ambas circunstancias, gigantes de Wall Street tales como Goldman Sachs y JP Morgan Chase se aprovecharon de los menguantes tipos de interés para dejar que países, compañías y personas vivieran por encima de sus posibilidades. Naturalmente, durante el proceso, se embolsaron grandes cantidades de dinero. La obsesión de Washington por una intervención militar impidió también la formulación de una política efectiva para frustrar la financiación del terrorismo, que nadie consideró nunca como una prioridad real. Los países europeos, que tenían una larga experiencia en antiterrorismo, consintieron ese desvarío. Incluso no pudieron alcanzar un acuerdo sobre la regulación de los paraísos fiscales hasta que la recesión contrajo los ingresos por impuestos, lo que indujo a los ministros de Finanzas a perseguir a los evasores fiscales. Así es cómo los europeos supieron que desde el 11-S su continente se había convertido en el epicentro global del lavado de dinero, gracias principalmente a diversas joint ventures entre el crimen organizado italiano y los magnates de la cocaína de América Latina. El mundo ha cambiado drásticamente mientras Estados Unidos hacía su guerra contra el terror: Occidente gastó un dinero que no tenía luchando en una guerra que no tenía nada que ver con llevar a Osama Bin Laden ante la justicia; para sustentarla, Estados Unidos alimentó una masiva burbuja financiera que finalmente estalló; desde América Latina, el narconegocio llegó a Europa vía África occidental gracias también a la novedosa colaboración con organizaciones armadas tales como Al Qaeda del Magreb; y los talibanes han llamado exitosamente a las puertas del comercio de la heroína utilizándolo para financiar su guerra contra las fuerzas de la coalición. La oculta interdependencia entre terrorismo y economía va bastante más allá de la restricción del crédito, de la recesión y de la crisis del euro. Desde el 11-S ha ido extendiendo las fronteras de un mundo en la sombra que amenaza con reemplazar al nuestro si no nos desprendemos del legado de la guerra contra el terror. Traer a las tropas a casa no es suficiente; debemos centrar la atención en el verdadero objetivo de esta guerra, en la cuerda de salvamento del terrorismo: el dinero. http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ter...elpepiopi_4/Tes |
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| Indalecio | Publicado el Aug 31 2010, 10:05 AM |
| "No soy un Don Quijote, porque mis molinos de viento son reales" BARBARA CELIS Cambridge (Massachusetts) EL PAÍS Cultura 02-03-2009 Lingüista revolucionario, activista tenaz y sempiterno idealista. Noam Chomsky (Filadelfia, 1928) es uno de los intelectuales estadounidenses más conocidos y mejor valorados fuera de su país. Pero en EE UU sólo quienes están vinculados a los círculos políticos de izquierdas no descafeinadas saben su nombre. A él no le sorprende: por algo es el autor de libros como Los guardianes de la libertad. En él, junto a Edward Herman, desmenuzó en los ochenta el modelo de propaganda que impera en los grandes medios de comunicación estadounidenses, analizando cómo y por qué determinadas informaciones y opiniones -como la suya- se silencian sistemáticamente. Ahora, cuando acaba de cumplir 80 años, coinciden en las librerías españolas un libro suyo, Sobre el anarquismo (Laetoli) y Entrevista a Noam Chomsky, de Vicenç Navarro (Anagrama). Anarquista declarado y tan optimista como para seguir apostando por un futuro donde el socialismo libertario vuelva a hacerse realidad, como ocurrió durante la Guerra Civil española, aún ocupa un despacho en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), donde ha sido profesor de lingüística desde los años cincuenta. Oficialmente se jubiló a principios del siglo XXI, pero sigue acudiendo a diario al edificio de formas sinuosas y colores chillones diseñado por Frank Gehry que alberga el departamento de filosofía y lingüística del MIT en Cambridge (Massachusetts). Se diría que su luminosa estancia, llena de libros y presidida por una enorme foto de Bertrand Russell, es su segunda casa. La otra parte de su vida, la de activista político, tampoco apunta hacia la jubilación. Tras haber publicado decenas de libros, la mayoría para criticar la política exterior estadounidense Chomsky sigue escribiendo y recorriendo el mundo dando conferencias. La nula respuesta de Obama a la invasión israelí de Gaza, la lluvia de millones para salvar a los bancos de su país o el resultado de las recientes elecciones estadounidenses son temas que siguen haciendo pensar a este octogenario sereno, que no aparenta su edad y que recibe a EL PAÍS en vaqueros y zapatillas deportivas. Pregunta. El modelo económico de la prensa tradicional atraviesa sus horas más bajas. ¿Cree que los cambios que se están produciendo, motivados en parte por el peso que ha tomado Internet favorecen la irrupción de grupos sociales con menos poder en el ámbito de la comunicación? Respuesta. Las fuentes de información todavía están en la prensa tradicional. Internet te da más variedad de opiniones, pero si realmente quieres saber los hechos, qué es lo que está pasando en los sitios, las opciones siguen siendo las mismas. No hay tantas fuentes de información como parece. Yo creo que la prensa tradicional va a sobrevivir. Encontrarán una manera de entender y utilizar la Red en su propio beneficio. Eso sí, la calidad sigue disminuyendo. La información es hoy más homogénea que nunca. P. ¿No cree que las puertas que ha abierto la Red constituyen una amenaza para ese sistema de poderes del que usted hablaba en Los guardianes de la libertad? R. Internet es un sistema muy valioso, pero también está amenazado. La próxima batalla es la lucha por la net neutrality. El acceso a Internet ya está restringido porque hay que pagar por él, pero ahora las empresas quieren que sea más fácil llegar a unas webs que a otras, en detrimento de quienes no pueden pagar por estar entre las de acceso rápido. Hay que evitar que eso ocurra. P. Usted es uno de los mayores críticos con la política internacional de su país, pero, curiosamente, sus opiniones raramente aparecen en la prensa estadounidense. R. Estados Unidos probablemente sea el país con el mayor grado de libertad de expresión del mundo, el Estado tiene capacidades muy limitadas para reprimirla porque en 1964 abolió el llamado acto de sedición. Pero la libertad tiene muchas dimensiones y otras formas de control, por ejemplo a través del impacto de la concentración de capital. Por eso usted verá mis artículos en Johanesburgo, pero no en The New York Times. P. Europa siguió las pasadas elecciones presidenciales con detalle casi enfermizo. ¿Por qué cree que Estados Unidos sigue fascinando a los europeos? R. El mundo de las relaciones internacionales es bastante parecido a la mafia. Y si tienes una tienda pequeña, te preocupa lo que piense el padrino, porque es peligroso. Europa se preocupa de lo que el padrino piensa, pero no creo que en realidad siguiera la campaña. Siguió todo lo que es superficial, sin entrar en los programas. P. ¿Cree que la crisis económica podría provocar una crisis de valores que lleve a un cambio en la forma de organizarnos social y políticamente? R. Ya está ocurriendo, creo que está bajo la superficie, y la mayoría de la gente la está empezando a sentir de forma instintiva. En la literatura popular del siglo XIX, uno de los temas principales es que quien trabaja el molino debería poseerlo. Hay muchos escritos de la revolución industrial de campesinos que dicen: 'El sistema industrial nos ha quitado nuestra cultura, nuestra individualidad, nos ha convertido en herramientas en manos de otros'. Esas cosas las escribió gente que jamás había oído hablar del anarquismo o del marxismo, pero lo pensaba de forma instintiva. Esta crisis vuelve a impulsar esas ideas. P. Según los políticos, la mayor amenaza para la seguridad mundial ya no es el terrorismo, sino la inestabilidad provocada por la crisis. ¿Cómo interpreta usted ese mensaje? R. Inestabilidad tiene un significado técnico: subordinación a EE UU. ¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza? Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos dominan y controlan. Todos los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Ésa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos. Curiosamente, no lo he leído en un periódico americano, sino en uno de Bangladesh. Lo que más me sorprende, además, es que los periodistas de aquí nunca mencionen que todas las medidas que ha tomado Obama son exactamente las contrarias que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomiendan a los países pobres para salir de sus crisis. P. Acaba de cumplir 80 años, ¿qué le hace seguir luchando? R. Imágenes como ésa. [Chomsky indica un cuadro que cuelga de su despacho en el que se ve al ángel exterminador junto al cardenal Romero y seis intelectuales jesuitas asesinados en El Salvador en los ochenta por los escuadrones de la muerte]. Uno de mis fracasos es que ningún estadounidense sepa qué significa ese cuadro. P. ¿Se ha sentido alguna vez como un Don Quijote? R. No, porque los molinos son reales y algunos incluso los hemos abatido."La prensa tradicional hallará la forma de usar la Red en su beneficio" "La calidad de la información sigue bajando: cada vez es más homogénea" http://www.elpais.com/articulo/cultura/soy...elpepicul_1/Tes |
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| manolo pizarro | Publicado el Aug 31 2010, 12:30 AM |
| Ante el pánico a la quiebra, algunos alcaldes estudian cerrar el ayuntamiento y entregar las llaves. LD. http://www.libertaddigital.com/economia/al...ves-1276400587/ El estallido de la burbuja inmobiliaria ha provocado un desplome de ingresos fiscales sin que, al mismo tiempo, los poderes locales hayan apostado por la necesaria reducción de gastos y endeudamiento público. Más bien al contrario, ya que la deuda de los consistorios sigue en aumento. La insostenibilidad de las cuentas públicas y el riesgo de que los alcaldes tengan que responder personalmente con sus bienes a las deudas contraídas por el Consistorio está generando un estado de pánico en numerosos municipios. Y es que, según un auto del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía emitido el pasado julio, la Justicia podrá imponer "multas coercitivas" sobre los "patrimonios personales" de los alcaldes en caso de que el ayuntamiento no cumpla sus compromisos de pago a las empresas privadas. Carlos Fernández, presidente de los alcaldes gallegos: "No nos queda más remedio que reducir gastos y ajustarnos a los ingresos previstos, teniendo en cuenta además que cada vez hay más fallos en el cobro de impuestos, se generan menos ingresos por actividades económicas y urbanismo y llegarán menos fondos de otras Administraciones" y admite que algún municipio gallego corre el riesgo de no pagar las nóminas de sus funcionarios. --------------------------------------------------- Alucino leyendo estas cosas... parece que en este país, los que gobiernan y han gobernado los ayuntamientos, mientras recogían en abundancia no eran responsables de nada, me consta que capiaban de ZParo. Menuda pandilla de descastados, reducir gastos y ajustarse a los ingresos es lo que hace todo currante desde que le suben el IBI, el impuesto de circulación, los transportes urbanos, los aparcamientos publicos, las plazas de la hora, la recogida de basura, la factura del agua, el porcentaje de la venta de los hidrocarburos y energía dentro del municipio, etc. Lo único que me consuela de esta crisis, es que terminará poniendo a cada mangante en su sitio, tiempo al tiempo. Saludos. |
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| Julian Navascues | Publicado el Aug 30 2010, 05:04 PM |
| Poder y Manipulación Informativa. Una aproximación desde el pensamiento crítico Por Aurora Labio Razon y Palabra Número 43 Universidad de Sevilla, España Introduccion A mitad de los años setenta, Herbert Schiller escribía The Mind Managers1, una obra que se adelantaba a su tiempo al analizar los mecanismos utilizados por los medios de comunicación para manipular a la opinión pública. El análisis del escritor estadounidense no puede estar más de actualidad. Treinta años después, los procesos de concentración y transnacionalización han convertido a la comunicación y la información en negocios seguros, por sus beneficios y por su capacidad de influir sobre la población mundial. Una sociedad globalizada en términos económicos, es una sociedad uniformada en términos culturales e informativos. No es nuevo esto que decimos. De hecho, cuando en los ochenta se produzca el intento de establecer un Nuevo Orden Económico Internacional, vendrá ineludiblemente asociado a la creación también de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación. Se ponía así de manifiesto que la hegemonía de una elite de naciones sobre el resto no era sólo una cuestión económica, sino que estaba produciendo al mismo tiempo desigualdades en el acceso y distribución de contenidos. Desde entonces, estas condiciones no han mejorado, sino que se han agudizado con la complacencia de un sistema que se autolegitima a través de los medios de comunicación. No es el único mecanismo utilizado. En realidad, las propias reglas de la dinámica capitalista ayudan a que los medios sean, en ocasiones, el refugio en el que descansar. En otras, facilitan la comprensión de un solo modo de ver el mundo, el único posible, que convierte en extraño al pensamiento alternativo. En ambos casos, la definición de los mensajes se encuentra perfectamente estructurada para plantear pocas dudas al sistema, fomentar su supervivencia a través del consumo y relajar las mentes sobre el cómodo diván del entretenimiento. En esta tarea, resulta especialmente interesante el análisis de la capa superficial de los contenidos, empeñados en demostrar valores como libertad, pluralismo e independencia. Ya hemos advertido en otros estudios que los propios medios alaban las bondades del sistema. Hablan así de la prensa como el cuarto poder, rechazan que exista cualquier posibilidad de censura en las democracias actuales y venden el espejismo de unas sociedades en libertad. Analizando esto que decimos en el caso de Estados Unidos, Schiller advertía en la citada obra sobre la existencia de hasta cinco mitos en la estructura de los contenidos. Aunque coincidimos con el autor norteamericano, echamos en falta en su análisis el establecimiento de relaciones entre dichos mitos, cuya última intención se entiende sólo a partir de su interdependencia. Una reinterpretación de los mitos de Schiller Schiller comienza haciendo referencia a la exaltación del individualismo, bajo cuyos preceptos se fomenta la propiedad privada como culminación del bienestar humano. Ello, sin embargo, requerirá de un contexto adecuado, imperturbable, que permita asumir esta realidad sin que aparezcan dudas. Es así como aparece el segundo mito, la neutralidad, a la que nos hemos referido más arriba cuando hablábamos de la apariencia de un sistema ideal que niega la manipulación como forma de control social. Es decir, el individuo puede vivir tranquilo acumulando bienes como el resto de sus semejantes y con la seguridad de estar protegido por un modelo de estado neutral en todas sus ramificaciones. Precisamente, en este contexto cobra sentido otro de los mitos, el del pluralismo de los medios, garantes de la conformación de una opinión pública bien formada. La creencia de que la cantidad de canales y la abundancia de información aseguran la diversidad y el pensamiento alternativo se configura como uno de los ejes más determinantes de la manipulación. Los ciudadanos confían en los medios, a los que tradicional y teóricamente, se les han otorgado los valores sobre los que se asientan las democracias actuales. La discrepancia otorga además el valor definitivo de pluralidad, aunque se trate sólo del disfraz de un verdadero elemento herético. Si este último apareciera, el sistema realmente terminaría por expulsarlo o engullirlo. A estos mitos se le unen dos más, opuestos y complementarios a la vez: el que se refiere a la ausencia de análisis sobre los conflictos sociales y el que apela a las emociones humanas que justifican la demanda de un tipo concreto de mensajes. De esta forma, se evitará poner el acento en profundizar sobre las desigualdades existentes. A cambio, se procederá a sustituir estos contenidos por caudales informativos banales que, al fin y al cabo responden a las exigencias y peticiones del público. La interrelación de estos mecanismos en la estructura del mensaje asegura el orden y la incapacidad de reacción. Es el triunfo del sistema sobre el individuo, relegado a su papel de productor y consumidor de bienes, plegado a los intereses del deber y tener antes que a los del querer y ser. Sobre esta cuestión ha escrito Armand Mattelart: En nombre de los imperativos categóricos del planeta tecno-financiero, arquetipo de las redes emancipadas de las fronteras históricas y de las culturas diferentes, la utopía neoliberal le ha fijado al devenir del globo un horizonte insuperable, de que ha sido proscrito el ideal de igualdad y justicia, donde la matriz utopiaza se ha inspirado durante mucho tiempo. Nada de grandes tema, grandes conflictos, sino soluciones técnicas, una ‘gestión gerencial desembarazada de preocupaciones de hegemonía política’, según el vocabulario puesto en circulación por las grandes agencias mundiales de intermediarios. Nada de grandes relatos de liberación, sino fragmentos tecnoutópicos de mirada miope. Con la desaparición de la guerra fría y del equilibrio del terror, las sociedades humanas habrían alcanzado el `punto final de la evolución ideológica del hombre’. Por consiguiente, ninguna necesidad para los ciudadanos ascendidos a consumidores/públicos soberanos de resistir al orden establecido, sino la obligación neodarwiniana de adaptarse al nuevo entorno competencial del librecambismo mundial. No ya sólo la survival of the fittest, la supervivencia de los más aptos, sino la survival of the fastest, la de los más veloces. (...) Sólo está legitimada la ‘república mercantil universal’ en su versión remozada: la global democratic marketplace2. No resulta así inocente la emanación de unos mensajes informativos por parte de unos medios de comunicación que han perdido (si es que alguna vez lo tuvieron) su carácter independiente, para pasar a formar parte de corporaciones conectadas directamente con intereses económicos y políticos. De esta forma, la globalización, en términos informativos, nos hace que hablemos del poder mediático, entendido éste como una ramificación más del poder político-económico en el mundo. Siguiendo a Ramón Reig, “toda estructura de Poder precisa de un discurso, de unos mensajes que la consoliden”3. Evidentemente, estos contenidos fomentarán la legitimidad del Sistema, no sólo a través de la publicidad que incita al consumo, sino también a través de informaciones homogéneas donde es imposible la réplica. No ha de confundir el receptor, en este sentido, las diferencias líneas ideológicas de los medios –marcadas en muchas ocasiones por la necesidad de cubrir cuotas de mercado- con el mensaje unánime que alaba las bondades de la Economía de Mercado. La mercantilización de los medios es tal que los contenidos se intoxican para lograr la venta del producto informativo. La espectacularidad como característica indispensable está presente en la mayoría de las parrillas televisivas de todos los países. Tampoco la prensa denominada más seria ha podido huir de la tabloidización de sus contenidos, que paulatinamente van dando prioridad a temas más ligeros y que cumplan de forma fundamental la función de entretener. Además, incluso algunas informaciones encierran una publicidad encubierta basada en los intereses empresariales de la compañía a la que pertenece el medio. Es el caso de la promoción de ciertos escritores, que publican en la editora del Grupo, o de ciertos cineastas que reciben el respaldo de su filial audiovisual. Es la muerte definitiva del Cuarto Poder y el descubrimiento de una nueva forma de hacer periodismo, sometido a las leyes del mercado y a sus formas de manipulación. Grupos, poder y manipulación En la actualidad, el panorama mediático nos muestra una maraña de empresas de la comunicación al servicio de un mismo interés: el sistema de economía de mercado. Por eso, aunque podamos descubrir tendencias políticas en muchos medios de comunicación, mantenemos la tesis de que la verdadera ideología dominante en dichos medios se alinea con las bases sobre las que se asienta el capitalismo. Si queremos entender todo esto en sentido práctico, sólo tendremos que detenernos en el estudio que la propia realidad periodística nos muestra a diario. Nos referimos, de manera concreta, a la cantidad de noticias de las que se hacen eco los propios medios de comunicación y que constituyen la mejor prueba de las complejas relaciones que se establecen en la estructura informativa. Descubrimos así la imposibilidad de entender los medios como empresas aisladas que asumen su función pública como tarea prioritaria. Más allá de esto, los intereses y las relaciones entre las grandes corporaciones del sector, y de otras industrias, se nos revelan como elementos claves para comprender el sometimiento informativo a la ideología neoliberal. Podemos comprobar esto a través de un ejemplo en el que aplicaremos consideraciones de metodología estructuralista. En junio de este 2002, saltaba la noticia de que Rupert Murdoch, magnate de la comunicación tras el que se encuentra el grupo News Corporation, compraba la plataforma digital italiana Stream al grupo Vivendi. Meses antes, atendiendo a otra noticia, nos enterábamos de que Fox News, también de News Corporation, superaba en audiencia a la cadena norteamericana CNN, del conglomerado America On Line-Time Warner. El análisis de esta información nos lleva a establecer una serie de vínculos a partir de los cuales podemos llegar hasta otros sectores, corporaciones, medios y países. Por ejemplo, Vivendi es, además de un grupo comunicativo, una empresa dedicada al suministro de agua. Además, dentro de la información, llega hasta España gracias a Canal Plus, donde curiosamente existe el canal CNN Plus, derivación española del canal estadounidense que, como hemos visto, está en manos de AOL-Time Warner. Y desde CNN Plus llegamos hasta el grupo Prisa, grupo español que, por ejemplo, también tiene intereses en México, donde llega con Santillana, El País Internacional y Radiópolis. La lectura de estos datos abre el camino a la comprensión de cómo son sólo unas pocas las corporaciones las que dominan el mercado de los medios globales Esto tiene unas consecuencias directas, desde el momento que son estas compañías las catalizadoras de unos mensajes predeterminados y configurados con fines propagandísticos para el mantenimiento de esa estructura de poder, de la que emanan y a la que se deben para su supervivencia. Sobre esta cuestión, Chomsky y Herman han escrito: Los medios de comunicación de masas actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos para el ciudadano medio. Su función es la de divertir, entretener e informar, así como inculcar a los individuos los valores, creencias y códigos de comportamiento que les harán integrarse en las estructuras institucionales de la sociedad. En un mundo en el que la riqueza está concentrada y en el que existen grandes conflictos de intereses de clase, el cumplimiento de tal papel requiere una propaganda sistemática4. Son también estos autores los que nos hablan de una serie de filtros aplicados a la información por parte de los medios de comunicación que funcionan como censuras implícitas en los mensajes para el mantenimiento de un estado de cosas. Desde la dirección de la información por la estructura de poder, al sometimiento publicitario y la configuración empresarial que domina a los medios de comunicación. El poder mediático en el mundo se encuentra así en manos de unas corporaciones con intereses dentro y fuera de la comunicación que, además, es entendida no como servicio público, sino como negocio generador de beneficios. Esta realidad social contemporánea es fruto de un avance capitalista precipitado tras la Segunda Guerra mundial, que ha supuesto un reparto informativo del mundo que se corresponde con el político y económico. Se trata de una segunda ola en el proceso de globalización, donde se ha impuesto una única forma de pensamiento: Grupos más potentes que los Estados llevan a cabo una razia sobre el bien más precioso de las democracias: la información. ¿Tratan de imponer su ley al mundo entero o, por el contrario, desean abrir un nuevo espacio de libertad para el ciudadano? Ni Ted Turner, de la CNN; ni Rupert Murdoch, de News Corporation Limited; ni Bill Gates, de Microsoft; ni otras tantas decenas de nuevos amos del mundo, han sometido jamás sus proyectos al sufragio universal. La democracia no se ha hecho para ellos. (...) No tienen tiempo que perder, sus productos y sus ideas atraviesan sin obstáculos las fronteras de un mercado globalizado. (...) Procedentes (una vez más) de Estados Unidos, pero alegremente retomadas por los europeos, estas nuevas prédicas sirven a los intereses del capitalismo mundial5. De esta manera, en el terreno informativo, también hay unas empresas que dominan el mundo y que se sitúan en la zona desarrollada del planeta. Es así como comprobamos que los seis grandes grupos de comunicación en el mundo son norteamericanos y europeos, y que extienden su área de influencia más allá de sus fronteras contribuyendo a difundir un flujo informativo que conecta con sus intereses occidentales. Asentados como una parte más del poder económico, estos grupos cuentan además con el beneplácito y la manga ancha de una elite política que los protege y los ampara. En apariencia se hablará de pluralismo, pero en la práctica se desregulará el mercado para proseguir con las concentraciones y el ritmo cada vez más salvaje en el sector. El buen entendimiento entre los elementos políticos, económicos y mediáticos permitirá, además, el intercambios de favores. El ejecutivo apoyará el crecimiento y la ampliación en los límites de la propiedad, mientras las corporaciones mantendrán la unidireccionalidad del mensaje para evitar el “desorden social”. Esta práctica puede alcanzar cotas de propaganda en momento de crisis, como quedó puesto de manifiesto en la Guerra de Irak a través de los medios americanos. Se trataba de mantener favorable a la opinión pública, por lo que los medios de este país se tornaron unánimes a la hora de realizar un periodismo patriótico. La maquinaria ha de seguir funcionando, aunque en el camino pueda quedar más que herida la verdad. El mensaje manipulado: un ejemplo a través de la Guerra de Irak Como acabamos de ver, la información sufre hoy en día las consecuencias de un sistema mercantilizado que antepone el resultado económico a la función pública. No es extraño así que, en la consecución de este interés, el mensaje sufra un proceso de manipulación que puede resultar más que evidente, pero que también puede diluirse a través de mecanismos no reconocibles por el receptor. Si esto ocurre con la información diaria, la que se produce en momentos de crisis resulta todavía más contaminada por la confluencia de intereses mercantilistas con fines propagandísticos. Entre estas circunstancias, vamos a destacar especialmente, las técnicas utilizadas durante las distintas fases de la Guerra del Golfo, desde la primera incursión norteamericana a comienzos de los noventa hasta la última invasión en toda regla ocurrida durante 2003. En efecto, la primera Guerra del Golfo, en 1991, puso de manifiesto las diferentes tácticas empleadas para manipular la información por parte de los medios occidentales, especialmente los norteamericanos. De hecho, cuando se produce el bombardeo sobre Bagdad, la única televisión que retransmite las imágenes es la CNN, de la que tomarán la señal el resto de las cadenas de todo el mundo. Podemos así afirmar que se trató de un conflicto donde se censuró, se manipuló e incluso se inventó información. En este sentido, la complicidad entre los grandes medios y la cúpula político-militar hizo posible la retransmisión de unos contenidos desvirtuados: Indeed, to understand how television became ‘Pentavision’, it is necessary to consider not just how negative dimensions of the management system prevented news media from reporting certain aspects of the war but how readily reporters succumbed to the positive side of news management, relaying event through the eyes, and in the terminology, of the military. (...) Euphemisms were the order of the day. Emitting a stream of ‘bovine scatology’ (one of Schwarzkopf´s more colourful coinages, though applied by him to journalists’ stupid questions rather than to the briefings) the briefer used opaque jargon to obscure reality, so that civilian casualties became ‘collateral damage’ while ‘degrading capabilities’ was the preferred substitution for bombing7. Así, durante los meses que duró la guerra se puso de manifiesto que los periodistas acataban las órdenes de sus empresas, las cuales tampoco dudaron en hacer suyas las consignas dictadas por el gobierno. Se trataba de hacer un periodismo patriótico, en el que la distinción entre quiénes eran los buenos y quiénes los malos quedara completamente clara. No sólo se censuró información, sino que en ocasiones se mintió y se inventaron falsas noticias con una más que sobrada intención propagandística: En 1990, la organización Ciudadanos por un Kuwait Libre, consiguió convencer a una América reticente de la necesidad de que estallara la guerra en el Golfo. Sostenido por George Bush padre, este grupo hizo creer a la prensa mundial que los soldados iraquíes habían matado a niños kuwaitíes, retirándolos de las incubadoras; una cínica operación de intoxicación, brillantemente realizada gracias al savoir faire de un miembro competidor del Rendon Group 8., Hill y Knowlton, cuyo antiguo responsable de la Oficina de Washington, ‘Torie’ Clark, es hoy portavoz del Pentágono9. Cuando siete años después, la administración Clinton bombardeó de nuevo la ciudad iraquí, la historia se repitió. Fue también la CNN, sorprendentemente instalada allí como única emisora internacional, la que volvió a emitir para el resto del planeta. Desde miles de hogares, los espectadores contemplaron una lluvia de bombas, al tiempo que escuchaban el mensaje del presidente estadounidense para justificar la acción. Alzándose como salvador de su país y del mundo entero, Clinton arremetió contra Sadam Hussein acusándole de no colaborar con los inspectores de la ONU que se encontraban en Irak para comprobar si poseía o no armas de destrucción masiva. Y el mundo entero creyó el mensaje, aunque se produjera en medio de un proceso que cuestionaba la permanencia en el cargo de Clinton debido al asunto Lewinsky. Entre uno y otro acontecimiento se pudo percibir, sin embargo, cierta variación a la hora de informar por parte de los medios occidentales, a excepción de los norteamericanos. Tras la contienda de 1991, fueron muchas las voces que se alzaron en contra de la manipulación informativa que se había llevado a cabo con un absoluto desprecio a la verdad. La crítica dio paso a la toma de conciencia por parte de la profesión periodística, especialmente en Europa. Por este motivo, cuando se producen los bombardeos de 1998, podemos observar una variación en la manera de informar de muchos profesionales que, a pesar de las recomendaciones norteamericanas, intentaron mostrar una versión alternativa. Insistimos en que estos planteamientos no van a afectar a los medios norteamericanos que en 2003 vuelven a alinearse con las directrices propagandísticas del gobierno norteamericano. En febrero de ese año, Colin Powell muestra en la ONU unas fotografías como pruebas irrefutables de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva en su territorio. Algo más que cuestionables, las imágenes se convierten en la justificación necesaria para iniciar la segunda Guerra del Golfo que significará finalmente el desmantelamiento del régimen iraquí. Durante la invasión, los medios del país se tornan unánimes en el apoyo a la administración Bush. Los mecanismos utilizados demuestran que la manipulación puede ser ejercida de múltiples maneras. Entre las más burdas, encontramos la censura explícita llevada a cabo por el gobierno norteamericano sobre el informe remitido por el Gobierno de Irak a la ONU en relación a las armas de destrucción masiva. Tal y como publicó el periódico alemán Die Tageszeitung en diciembre de 2002, y puso de manifiesto Project Censored 2004, el ejecutivo norteamericano quitó literalmente 8.000 de las 11.800 páginas del informe original. En ellas se hacía referencia, según un artículo publicado por Michael I. Niman en The Humanist y en ArtVoice en la primavera de 2003, a las implicaciones que los diferentes gobiernos norteamericanos tenían en la provisión de armamento prohibido a Irak: The missing pages implicated 24 U.S.-based corporations ante the successive Ronald Reagan and George Bush Sr. Administrations in connection with the illegal supplying of Saddam Hussein’s government with myriad weapons of mass destruction and the training to use them10. Pero no sólo se ocultó información, también se intentó censurarla afectando a la propia labor informativa. Ya hemos contado en otro artículo que, poco antes de que las tropas norteamericanas entraran en Bagdad, el Pentágono había pedido a los periodistas que abandonaran la capital iraquí. Conscientes del poder sobre la opinión pública, las tropas norteamericanas preferían no contar con testigos directos en su entrada a la ciudad, símbolo definitivo de la caída del régimen de Sadam. Además, Colin Powell advirtió a los periodistas del peligro que corrían “no sólo por la amenaza de una potencial acción militar, sino por el peligro de que Sadam Husein tome rehenes”11. Un día antes de la toma de Bagdad, la amenaza se cumplió cuando un tanque estadounidense disparó contra el Hotel Palestina, donde se alojaba la prensa internacional. Dos profesionales de la información, entre ellos el cámara español José Couso, murieron en el ataque, justificado ante la opinión pública como una acción en una zona de intensos combates. Aunque la versión ofrecida fue más que puesta en duda por otros periodistas presentes en Bagdad, el entonces presidente del Gobierno declaró públicamente que los informadores “conocían el alto riesgo que podía suponer su presencia allí, riesgo que desgraciadamente se había materializado”12. La afirmación fue hecha por José María Aznar en un encuentro con George Bush, cuya política en la guerra fue perfectamente asimilada por el ejecutivo español, también en materia informativa: No fue Powell el único que públicamente pidió a los periodistas que huyeran y dejaran de hacer su trabajo. El propio gobierno español se dedicó a llamar a los responsables de los medios de comunicación que tenían reporteros en la zona para que los sacaran de allí. Desde Moncloa, desde vicepresidencia de Gobierno, desde el Ministerio de Defensa, desde la sede del Partido Popular en la calle Génova, se instaba a directores y responsables de televisiones, radios y periódicos a que levantaran a su gente de Bagdad. Las llamadas las efectuaban directamente ministros y secretarios de Estado. Hubo una auténtica psicosis de evacuación forzosa entre los reporteros que estábamos en Bagdad porque el gobierno español asumía la política comunicativa estadounidense. Se trataba de librar una guerra ilegal, no avalada por las Naciones Unidas, y contra la que se posicionaba la mayor parte de la opinión pública, por eso, cuanto menos testigos hubiera mejor13. Esta estrategia de control tuvo también otra ramificación a través de los “periodistas empotrados”. Es decir, no sólo se mandaron consignas a los medios de manera general, sino que el Pentágono se encargó de incluir a informadores dentro de las unidades militares. La iniciativa fue calificada como un “rotundo éxito” por parte del Pentágono, pero cabe preguntarse por qué fue tan celebrada a la vista de los requisitos impuestos. Por ejemplo, entre las reglas a cumplir por este tipo de periodistas se encontraba el que no emitieran informaciones sobre operaciones en curso a menos que fueran autorizadas por el comandante al mando. En el mismo sentido, sólo se podrían publicar datos relevantes a la fecha, hora o localización de las misiones y acciones militares si eran descritos en términos generales. Se producía, de esta forma, una rendición de la labor informativa al mando militar, quedando los periodistas “cautivos, prisioneros”14 de las unidades a las que acompañaban. Si esta tarea de control se produce de manera efectiva, existe otra forma de manipulación informativa, en este caso por omisión. Nos referimos a la ocultación de elementos que pueden provocar una actitud negativa de la opinión pública respecto a la Guerra de Irak. Famosas fueron las fotos de los ataúdes con banderas norteamericanas que transportaban los cuerpos sin vida de soldados caídos en Irak, pero tampoco cuentan nada los medios de aquellos heridos en la guerra. La consigna es que no se vean las secuelas que el conflicto está dejando también sobre el ejército norteamericano, en la mayor parte de las ocasiones jóvenes menores de treinta años que quedan mutilados de por vida ante el desconocimiento de la población en general. Según información publicada en El Mundo en enero de 2004: Al menos 10 soldados americanos resultan heridos cada día en Irak. La proporción es ya de siete por cada uno de los 496 muertos, pero el Pentágono es cada vez más impreciso. El último parte oficial habla de 2.89 heridos, aunque hace tres semanas trascendió la noticia de que se han producido otras 8.581 ‘evacuaciones médicas’ desde que empezó la guerra, muchas de ellas causada por la misteriosa neumonía que unos atribuyen a las vacunas del ántrax y otros al uranio empobrecido15. Todas estas técnicas intentarán además la exaltación patriótica, con oscuros ejemplos, como el del rescate de la soldado Lynch, más cerca de un guión de Hollywood que de la auténtica realidad. Se trataba de una forma de apelar a las emociones de la población, que recibe con entusiasmo las actitudes heroicas que rescatan además el mito de la patria como sentimiento colectivo16. Así pues, la combinación de elementos simplificadores, la censura y el control de la información fueron determinantes a la hora de lanzar un mensaje manipulado y al servicio de la elite dominante en Estados Unidos. Un año después de la invasión a Irak, el ejecutivo estadounidense reconoció que no había encontrado armas de destrucción masiva en Irak y que era también improbable encontrar nexos de unión entre Al Quaeda y el régimen de Sadam Hussein. Poco importaba. Los estadounidenses habían asumido el mensaje manipulado: la Guerra de Irak formaba parte ya de la política internacional de su país. Notas: 1 Vid. en español: SCHILLER, Herbert I. : Los manipuladores de cerebros, Ed. Gedisa, 2ª Edición, Barcelona, 1987. La primera edición es de 1974, Buenos Aires. 2 MATTELART, Armand: Historia de la utopía planetaria. De la ciudad profética a la sociedad global, Ediciones Paidós Ibérica, Barcelona, 2000, pp. 431-432. Título original: Histoire de l’utopie planétarie: de la cité prophétique à la société globale. Publicado en Éditions La Découverte s& Syros, París, 1999. 3 Vid. REIG, Ramón: Dioses y Diablos mediáticos, Urano Tendencias, Barcelona, 2004, p. 125. 4 CHOMSKY, Noam y HERMAN, Edward: Los guardianes de la libertad, Traducción de Carme Castells, Grijalbo, Mondadori, Barcelona, 1990. Vid. PINEDA CACHERO, Antonio: “El modelo de propaganda de Noam Chomsky; medios mainstream y control del pensamiento”, en Ámbitos, número 6, Universidad de Sevilla, 2001. 5 RAMONET, Ignacio: La tiranía de la comunicación, Editorial Debate, Barcelona, 2002, pp. 165-166. 6 Vid. SIERRA, Francisco: “Guerra informativa y sociedad televigilada”, en Voces y Culturas, nº 15, I Semestre 2000, pp. 89-105. 7 CARRUTHERS, Susan L.: The Media at War, Ed. Macmillan Press Ltd., London, 2000, pp. 142-143. 8.El autor se refiere a la empresa Rendon Group, dedicada a la ejecución de campañas de propaganda clandestina por encargo del Pentágono. 9 “Los dos frentes de la noticia”, Suplemento El Semanal, 30 de marzo de 2003, p. 20. 10 Véase Censored 2004, Media Democracy in Action, Seven Stories Press, New York, USA, 2003, p. 42. Extraido del artículo “What Bush Didn’t Want You to Know about Iraq”, firmado por Michael I. Niman en The Humanist and ArtVoice, March/April 2003. 11 SISTIAGA, Jon: Ninguna guerra se parece a otra, Ed. Plaza y Janés, Barcelona, 2004, p. 133. 12 Vid. “Aznar dice que los periodistas muertos ‘asumieron el riesgo’”, en El Mundo, jueves 10 de abril de 2003, p. 14. 13 SISTIAGA, Jon: Op. Cit. pp. 133-134. 14 Vid. FERREIRA, Leonardo y SARMIENTO, Miguel: “Prensa en Estados Unidos ¿un siglo de ética perdida?, en Chasqui, nº 85, Marzo 2004, pp. 63-64. 15 Vid. “Los lisiados ocultos de Bush”, en Crónica, El Mundo, domingo 11 de enero de 2004, pp. 6-7. 16 Vid. LABIO BERNAL, Aurora: “Medios de comunicación y propaganda. El caso de Elián González”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, número 9, 2003, pp. 189-202. -------------------------------------------------------------------------------- Referencias: AA.VV.: Censored 2004, Media Democracy in Action, Seven Stories Press, New Cork, USA, 2003. CARRUTHERS, Susan L.: The Media at War, Ed. Macmillan Press Ltd., London, 2000. CHOMSKY, Noam y HERMAN, Edward: Los guardianes de la libertad, Traducción de Carme Castells, Grijalbo, Mondadori, Barcelona, 1990. FERREIRA, Leonardo y SARMIENTO, Miguel: “Prensa en Estados Unidos ¿un siglo de ética perdida?, en Chasqui, nº 85, Marzo 2004, pp. 63-64. LABIO BERNAL, Aurora: “Medios de comunicación y propaganda. El caso de Elián González”, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, número 9, 2003, pp. 189-202. MATTELART, Armand: Historia de la utopía planetaria. De la ciudad profética a la sociedad global, Ediciones Paidós Ibérica, Barcelona, 2000. PINEDA CACHERO, Antonio: “El modelo de propaganda de Noam Chomsky; medios mainstream y control del pensamiento”, en Ámbitos, número 6, Universidad de Sevilla, 2001, pp. 191-210. RAMONET, Ignacio: La tiranía de la comunicación, Editorial Debate, Barcelona, 2002. REIG, Ramón: Dioses y Diablos mediáticos, Urano Tendencias, Barcelona, 2004. SCHILLER, Herbert I. : Los manipuladores de cerebros, Ed. Gedisa, 2ª Edición, Barcelona, 1987. SIERRA, Francisco: “Guerra informativa y sociedad televigilada”, en Voces y Culturas, nº 15, I Semestre 2000, pp. 89-105. SISTIAGA, Jon: Ninguna guerra se parece a otra, Ed. Plaza y Janés, Barcelona, 2004. “Aznar dice que los periodistas muertos ‘asumieron el riesgo’”, en El Mundo, jueves 10 de abril de 2003, p. 14. “Los dos frentes de la noticia”, Suplemento El Semanal, 30 de marzo de 2003, p. 20. “Los lisiados ocultos de Bush”, en Crónica, El Mundo, domingo 11 de enero de 2004, pp. 6-7. http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n43/alabio.html |
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| John Enki | Publicado el Aug 30 2010, 10:39 AM |
| ¿Pagan a la Agencia EFE para manipular en contra de las energías renovables? www.revolucionenergetica.info/2010/08/pagan-la-agencia-efe-p... Nos despertamos hoy en todos los periódicos con la noticia: “Las renovables supusieron al consumidor un 11% de sobrecoste en la electricidad”. La noticia es la misma en todos los medios, desde ‘Público’, hasta ‘La Razón’ que copian nota de prensa de la Agencia EFE. Según se deduce de la nota de prensa, su opinión es totalmente contraria a las renovables, la realidad, como veremos es bien distinta. Y este es, nuestro pequeño circo nacional. Al final es lo mismo, sacarle el zumo al rebaño ignorante. Y el rebaño, tan feliz. Nada Don Ignacio, al final me va a caer usted bien. |
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| John Enki | Publicado el Aug 30 2010, 10:33 AM |
| Algo huele rarito en USA El senado estadounidense bloquea la investigación a BP. El senado estadounidense bloquea investigar a la corporación británica BP por el vertido petrolífero en el Golfo de México. La sala votó 420 contra 1 para darle a la comisión presidencial plenos poderes para investigar el derrame. Vídeo de la votación: BP Investigation Blocked By Senate www.youtube.com Cuando en uno de los paises con la tradición democrática más consolidada, una multinacional puede influir en la decisión de su Senado: ¡Apaga y vámonos! Esto si es un circo como Dios manda, Don Ignacio, un circo global. Espero que en USA, algún foro de internet libre y sesudo, como este, les llame al orden. |
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| manolo pizarro | Publicado el Aug 30 2010, 12:45 AM |
| La villa de lujo del matrimonio Chacón- Barroso en la República Dominicana La Gaceta. La ministra de Defensa, Carmen Chacón y su marido, Miguel Barroso, compraron hace un año una vivienda en el residencial Los Nómadas, en el municipio de Las Terrenas del distrito de Samaná, una exclusiva zona en la playa de Cosón, la más cara de la República Dominicana. Así lo demuestran documentos a los que ha tenido acceso LA GACETA confirmados por Atlantique-Sud, la inmobiliaria que gestiona las inversiones de la pareja en la zona y que es la promotora y constructora de la urbanización. Las 3 Casas, nombre que recibe la propiedad, se encuentra a 100 metros del mar, en una parcela de 1.330 metros cuadrados y 266 construidos. Consta de una casa y dos bungalows en los que se distribuyen cuatro dormitorios y cuatro baños. Además, tiene una terraza de madera de 75 metros cuadrados y una piscina de 45. Según la inmobiliaria, ambas fueron remodeladas tras la adquisición. De acuerdo con la información publicada en la página web de Atlantique-Sud, existe la posibilidad de alquilar la casa del matrimonio Chacón-Barroso. Los precios varían desde los 3.500 dólares por semana en temporada baja a 4.700 en momentos de máxima ocupación. También da la opción de alojarse durante un fin de semana pagando una cantidad de dinero que puede ascender hasta los 1.200 dólares. Según la información oficial dada a conocer por el Gobierno antes del verano, la ministra de Defensa tenía previsto pasar sus vacaciones, junto a su marido y su hijo en la provincia de Málaga. Para ello haría uso de una residencia propiedad de su familia. Al cierre de esta edición, este periódico no ha obtenido respuesta del Ministerio de Defensa al respecto. El residencial Los Nómadas, en el que se encuentra la villa adquirida por la ministra española de Defensa y su marido, es una de las zonas más elitistas de la República Dominicana. Exclusividad Desde la inmobiliaria Atlantique-Sud han señalado a este periódico que los propietarios que compran las villas de este complejo residencial son empresarios, profesionales, diplomáticos y políticos de diferentes nacionalidades. Entre los vecinos se encuentran norteamericanos, holandeses y, en los últimos años, han accedido a estas propiedades empresarios españoles. No es un espacio abierto a los habitantes locales. El único dominicano que ha comprado una villa en Los Nómadas es el jugador de béisbol Adrian Beltre, de los Boston Red Sox de Estados Unidos. No existe prácticamente publicidad de las inmobiliarias que gestionan las propiedades. De tal manera que se accede a ellas a través de recomendaciones personales para conseguir que la discreción sea uno de los principales reclamos de esta zona. Medios digitales españoles informaron a principios de este año de que Carmen Chacón y Miguel Barroso pasaron las pasadas Navidades en la República Dominicana, en Samaná. Desde allí regresaron el 4 de enero, según señalaron varios de los testigos que coincidieron con el matrimonio y el bebé de ambos en el vuelo de vuelta a España. Todas las villas de Los Nómadas están en una parcela propia que oscila entre los 1.200 y los 5.000 metros cuadrados. Las de primera línea de playa tienen acceso privado hasta el mar, donde cuentan con un espacio de uso particular. Lujo en plena crisis Las casas se encuentran en un condominio vallado que tiene nueve guardias de seguridad propios. La inmobiliaria Atlantique-Sud no se encarga solamente de la venta de viviendas, además ofrece todos los servicios necesarios para los residentes. Destacan las empleadas de hogar, jardineros, camareros y personal de cocina e incluso un equipo dedicado a las reformas. Este último ya ha trabajado en la casa que compraron Carmen Chacón y su marido, Miguel Barroso. Cuando adquirieron la vivienda por 600.000 dólares contrataron la ampliación y mejora del porche y la piscina. La ministra señalaba en su última declaración de bienes que tenía propiedades por valor de 156.718 euros y deudas por 358.382 euros (¿?). Según el Registro de la Propiedad de Esplugas de Llobregat, Carmen Chacón posee dos viviendas en esa localidad barcelonesa. Sin embargo, el registrador de la Propiedad de Esplugas de Llobregat Josep María Ferran Guitart se ha negado a facilitar a LA GACETA la nota informativa de estas propiedades. La dirigente socialista se casó en el año 2007 con el periodista y empresario Miguel Barroso cuando éste ocupaba el cargo de director de la Casa de América. La pareja se conoció en un momento en el que ambos pertenecían al entorno más cercano del presidente Rodríguez Zapatero. Él era el secretario de Estado de Comunicación y tenía un sueldo de 69.337 euros; ella era ministra de Vivienda e ingresaba 78.791 euros. http://www.intereconomia.com/noticias-gace...lica-dominicana ------------------------------------------------------------- Curiosamente, muy cerquita del complejo de super-lujo propiedad de mister X en La Romana, casitas que se alquilan por 5000 euros al mes solo a VIP. Salgado con el Palcete en Niza, Bono y Chaves con los suyos en Marruecos, mister X con sus urbanizaciones de lujo en Venezuela y así un largo etc... Si ésta gente progre y mandamás invierte en cuanto puede fuera de España ¿Como quieren que los currantes lo hagamos dentro? Y ¿Porqué será eso de invertir fuera? ¡Hay que ver lo que se puede conseguir en la vida con sólo decir de boquilla que eres de izquierdas! Para mi la verdadera noticia habría sido, que alguno de estos socialistas, ideológimente defensores, siempre de boquilla, de la redistribución equitativa y social de la riqueza entre el pueblo, tuviera redaños para renunciar voluntariamente a una pequeña parte de sus privilegios, sueldos y pensiones como nos han obligado al resto de currantes para salir de la crisis. O al menos, a los cada dia mayores patrimonios capitalistas que acumulan en beneficio de los que no tienen ningún sitio a donde ir cada mañana para ganarse la vida, también obligados por los mismos irresponsables que nos desgobienan. Saludos. |
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| Versión Lo-Fi | Fecha y Hora Actual: 8th September 2010 - 12:31 PM |